SAN JOSE. - Dos personas murieron la noche del miércoles cuando cuatro sujetos asaltaron la vivienda del ex diputado y ex candidato presidencial del partido Unidad Social Cristiana, Ricardo Toledo, quien no se encontraba en el lugar al momento del incidente.
Las víctimas fueron identificadas por las autoridades como Ligia Hernández, una nicaragüense de 42 años que trabajaba como empleada doméstica en la casa de Toledo, y Werner Bolh, de 48 y de origen peruano.
Bolh es vecino de la familia del político y al parecer salió al balcón de su hogar para alertar a los guardas del atraco, momento aprovechado por los hampones para darle un tiro en el pecho que lo mató al instante, según relatos de testigos divulgados por la prensa.
Toledo dijo en declaraciones difundidas el jueves por el canal 6 de televisión que el asalto comenzó cuando su esposa, Marta Lora, abrió el garaje de la vivienda, ubicada en el sector oeste de la capital, para ingresar. En ese instante los sujetos se introdujeron y la golpearon, causándole heridas de consideración en el rostro y en un brazo.
Al entrar a la casa, los asaltantes encontraron a Hernández, a quien le dispararon en dos ocasiones. Sustrajeron varios artículos y joyas y se dieron a la fuga, pero fueron interceptados por la policía, que logró capturar a tres, entre ellos un menor de 16 años. Otro sujeto se mantiene en fuga.
El ex candidato declaró que podría tratarse de una venganza pues hace una semana Hernández evitó un robo en una casa cercana, alertando a la policía. En ese momento los sospechosos fueron detenidos y al parecer le aseguraron a la mujer que la matarían.
Según Toledo, se trata del mismo grupo pues quedaron en libertad dos días después.
El ministro de Seguridad, Fernando Berrocal, lamentó que el Poder Judicial no actúe con mano dura ante los delincuentes, en tanto el fiscal general, Francisco DallAnese, manifestó que debería realizarse una auditoria para evaluar si el sistema tiene o no deficiencias.