A partir de esta semana prácticamente ningún negocio que requiera Estudio de Impacto Ambiental (EIA) se quedará sin realizarlo y, a la vez, quienes lo hagan tendrán trámites mucho más ágiles que antes.
Esto se debe a que el 19 de marzo de este año entró en vigencia el nuevo Sistema de Evaluación Ambiental de Nicaragua, que establece un orden que antes no había en estos temas.
Entre los cambios más radicales que presenta este decreto, se encuentran el que no será necesario viajar hasta la sede central del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) en Managua, para tramitar un EIA.
Esto, según una exposición realizada ayer por el empresario turístico Raúl Calvet, ha generado retrasos que, junto a otros trámites, privan a Nicaragua de al menos 500 millones de dólares de inversión en turismo.
Esto garantiza la inversión, pero el proceso igual será más rápido, porque el decreto clasifica los proyectos en tres categorías: los que tienen un alto impacto ambiental, los de moderado impacto ambiental, y los especiales. Estos últimos son megaproyectos como el del canal interoceánico.
El doctor José Antonio Milán, catedrático de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) y conocedor del tema, comentó que, para diferenciar las primeras dos categorías, el Marena realizará una valoración ambiental, con indicadores previamente establecidos y dará una respuesta en un período de un mes.
Si un proyecto necesita el EIA deberá presentarlo y el Marena tendrá entre 20 días y seis meses para aceptarlo o rechazarlo. Si el estudio no es necesario, podrá otorgar el permiso de construcción en menos de 30 días.
Actualmente hay grandes cantidades de proyectos sin EIA aprobados, pero éstos también deberán responder por el impacto causado a la naturaleza, a través de un Programa de Gestión Ambiental, que impida mayor deterioro del entorno.