Un equipo técnico del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), quien coordina el Programa de Producción de Biocombustibles, viajará a finales de este mes a Honduras para conocer los logros alcanzados por la empresa Eecopalsa, la cual ejecuta un proyecto de generación de energía alternativa a partir de la siembra de palma africana.
La delegación estará integrada por el representante del IICA, Genaro Escudero, y el coordinador el Programa de Producción de Biocombustibles en Nicaragua, Roberto Rondón, según detalla un comunicado del IICA.
Se intentó conocer las expectativas de este viaje a Honduras por parte del coordinador del Programa de Producción de Biocombustibles en Nicaragua, Roberto Rondón, pero no fue posible.
Durante una visita reciente a Nicaragua el presidente de Eecopalsa, Héctor Luis Castro, explicó que en todo el proceso industrial para transformar la fruta de palma en aceite el medio ambiente deja de percibir anualmente al menos 30 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2), contribuyendo así con la conservación del medio ambiente.
LA AGROINDUSTRIA
La empresa Eecopalsa está integrada por 500 asociados, cuya compañía procesa los residuos de la fruta de palma, para generar 3.1 megawatts de energía y aceite comestible.
Además la compañía lidera desde hace dos años un programa nacional de mejoramiento del cultivo de la palma africana, por lo que recibirá de Malasia la semilla de la variedad yangambi, considerada en el país asiático como un patrimonio nacional por sus cualidades productivas, detalla un documento del IICA.
Malasia cultiva actualmente 4.8 millones de hectáreas de palma africana que destina a la producción de aceite comestible y biodiesel.
EL PROGRAMA NACIONAL
En Nicaragua el Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor), en conjunto con el IICA, impulsan el Programa de Producción de Biocombustibles, el que contempla la siembra de palma africana en casi 200 mil hectáreas de tierras deforestadas en la zona del Caribe nicaragüense.
El año pasado Nicaragua gastó poco más de 640 millones de dólares en la compra de petróleo y sus derivados, para generar casi el 80 por ciento de la energía que consume el país, según datos del Banco Central de Nicaragua (BCN).
Durante el 2005, tales compras sumaron 540 millones de dólares.