Una enfermera del Hospital Roberto Calderón Gutiérrez, antes Manolo Morales, fue declarada culpable por el delito de homicidio culposo y señalada como responsable por la muerte de una paciente de 86 años, quien falleció tras caer de la cama en que reposaba y cuando estaba bajo la custodia de la acusada.
El hecho se produjo el lunes 17 de abril del año 2006, a las 11:45 p.m., luego que la auxiliar de enfermería María Magdalena Sandoval García, de 41 años, le suministrara una medicina a la afectada Rosa Amanda Galeano Sánchez, de 86, y supuestamente se le olvidó subir las barandas de la cama en que yacía la paciente, para protegerla de una caída.
Según la acusación, la enfermera violó normas hospitalarias al descuidar a la paciente.
Un dictamen del Instituto de Medicina Legal determina que la víctima presentaba golpes en la cabeza, en los pómulos y también en los brazos, lesiones que según la conclusión del forense son compatibles con la caída que sufrió la afectada.
El forense comparó los golpes de la caída con las lesiones que sufre una persona cuando es atacada con los puños, a puntapiés, pedradas, trozos de madera y otros objetos contusos.
SE DECLARA INOCENTE
La Juez Octavo Local de lo Penal, Ariadna Lezama, declaró culpable a la enfermera María Magdalena Sandoval, quien en todo momento se declaró inocente.
“El día 17 de abril del 2006 yo estaba a cargo del turno de las 6:00 de la tarde a las 6:00 de la mañana. La paciente estaba en su cama, yo la recibí a las 6:00 de la tarde, pero en lo que yo estaba con otro paciente, ella (la paciente) parece que se quiso dar vuelta, se levantó, perdió el conocimiento y se cayó de la cama”, explicó la acusada, quien también aseguró que reportó en tiempo y forma sobre la caída de la paciente a las autoridades del hospital.
“Injustamente me tienen aquí porque los médicos eran quienes tenían que moverse y ver qué le hacían a la paciente, porque yo sólo cumplo órdenes del médico, que él dice póngale un medicamento, esto y lo otro, y yo se lo ponía. Yo no he hecho nada en contra de la paciente. Soy inocente de lo que me están acusando”, terminó diciendo la enfermera Sandoval García.
La paciente Galeano Sánchez había ingresado al Hospital Roberto Calderón Gutiérrez desde el miércoles 12 de abril del pasado año 2006, luego de sufrir problemas cardíacos y por lo cual le habían programado una cirugía para colocarle un marcapasos, según indicó su hijo Alí Navarro Galeano.
INCONFORME
Navarro Galeano mostró su descontento con las autoridades del hospital porque, según dijo, el día del hecho el hospital actuó con negligencia y no informó del hecho a la familia de la paciente.
“El 17 de abril, a las 11:00 de la noche, mi madre cae de la cama. Ellos (autoridades médicas) ni le avisan a los familiares, sino que ocultan la información. De las 11:00 de la noche a las 1:00 de la tarde (del martes 18 de abril del 2006) que yo vi a mi madre ya muerta, ellos (autoridades médicas) no habían hecho nada” dijo Navarro.
CULPA AL HOSPITAL
Para Navarro Galeano la muerte de su madre no es responsabilidad única de la enfermera Sandoval García, sino de todos los médicos que estaban de turno y de las autoridades superiores del centro hospitalario.
“Yo responsabilizo a todo el hospital. Aquí no debería estar sólo esa enfermera presa. Todo el sistema debería estar aquí. Yo no me explico por qué la Fiscalía no acusó al resto de gente. ¿Por qué solamente a la enfermera? Aquí debería estar el director, el médico de planta, la jefa de enfermería, toda esa gente debería de estar respondiendo aquí, no con el fin de echarlos presos, sino que se termine la matanza que hacen a diario en los hospitales”, expresó Navarro tras conocer el fallo de la juez Lezama.