Aproximadamente 12 mil familias campesinas de 50 comunidades de los seis municipios de Estelí son afectadas por la falta de agua, al haberse secado unas 500 vertientes que brindan el líquido a esas zonas rurales.
Así lo informó Ligia Briones, presidenta de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), quien señaló que desde finales del pasado año se ha venido pronunciando sobre esta situación.
En los primeros tres meses de este año han muerto 63 reses en varios puntos del departamento, afectadas por la escasez de agua y la contaminación de las principales fuentes de abastecimiento.
Briones dijo que con la actual sequía y la profundización del verano se podría duplicar el número de reses muertas por la falta de agua.
Este problema se está registrando principalmente en las zonas rurales de Estelí, San Juan de Limay, Pueblo Nuevo y San Nicolás.
Los pobladores de esos lugares tienen que recorrer largas distancias para obtener un poco del líquido.
La escasez de agua tiene preocupados a los alcaldes de varios municipios del departamento, entre éstos el de Condega, Gustavo Adolfo Montoya; Francisco Javier González, de Pueblo Nuevo, y María Gilma González, de San Juan de Limay.
LAS CAUSAS
Entre las principales causas de la falta de agua se señalan los incendios forestales y las quemas de pastizales.
Además del despale indiscriminado en esas zonas y el mal uso de las principales fuentes de agua por parte de algunos productores dedicados al cultivo de hortalizas, granos básicos y siembra de tabaco, quienes constantemente usan bombas de riego.
Por su parte el jefe de la Defensa Civil en la región, mayor Pedro Bismarck Tapia, dijo que el departamento de Estelí ocupa el primer lugar a nivel de las tres zonas del norte del país, en cuanto a ocurrencia de incendios forestales, debido a la sequía.