La Fiscalía presentó una acusación abundante en pruebas en contra de Freddy Humberto Gutiérrez Rivera, de 38 años, y Maribel González Cruz, de 32, quienes son señalados de dar maltrato físico y psicológico a una niña y un niño, hijos de la imputada.
La Juez Tercero Distrito de lo Penal de Audiencia, Henryette Casco Batres, admitió la acusación y decretó la prisión preventiva a los sospechosos, ya que éstos, según la acusación, abusaron del poder de autoridad y superioridad que tenían sobre las víctimas, lo cual de acuerdo con tratados internacionales y las leyes del país constituye un delito grave.
La juez Casco también justificó la medida extrema, aduciendo que los acusados, por el dominio que ejercen sobre las víctimas, podrían influir en ellos y así obstaculizar el proceso.
Durante su resolución, la judicial manifestó que el seno familiar debe ser el lugar más seguro para un niño o niña.
La defensa de los acusados, licenciada Darling García Álvarez, había solicitado medidas alternas a la prisión preventiva y para ello argumentó que sus defendidos son el sostén económico de las víctimas y de otros vástagos que tienen tanto Gutiérrez Rivera como González Cruz, hijos que han procreado con otras parejas.
ESCASOS RECURSOS
Aseguró que las personas que ahora se encuentran a cargo de las pequeñas víctimas no cuentan con los recursos necesarios para la manutención de los infantes.
En el caso de Gutiérrez Rivera, la abogada García explicó que es padre único de cuatro hijos, puesto que la madre de ellos ya falleció.
Pero la juez Casco explicó que los niños podrían quedar bajo el cuido de otros familiares, como madre y hermanos del acusado.
La fiscal Evelin López, durante su exposición, lamentó que los niños, de 7 y 10 años, hayan sido expuestos a vejámenes por parte de su propia progenitora y ahora presenten el síndrome del niño maltratado. Reveló que la niña de 10 años tiene reacciones de temor ante la figura de la madre y del padrastro.
Supuestamente los niños reciben maltrato desde hace un año, cuando Gutiérrez Rivera y González Cruz se juntaron.
CUADRO DE VIOLENCIA
La gota que derramó el vaso cayó este lunes 12 de marzo, a las 1:30 de la madrugada, cuando Gutiérrez Rivera llegó en estado de ebriedad a la casa donde habitaba junto a las víctimas, cerca del Mercado de Mayoreo.
La pareja empezó a discutir y el hombre supuestamente intentó agredir a la mujer en presencia de los niños.
Pero después el acusado giró su violencia en contra de la niña, a quien, según la acusación, le tiró un candado al rostro y luego la habría obligado a dormir bajo un árbol de limón, en el patio de la casa.
OTRAS AGRESIONES
También a inicios de este mes de marzo la acusada supuestamente lesionó cerca del ojo derecho al niño de 7 años, al agredir a la criatura con la hebilla de una faja.
“Si te preguntan qué te pasó les decís que te caíste de un árbol”, supuestamente le dijo la madre al pequeño.
La acusación dice que las víctimas recibían constantes agresiones de todo tipo, entre ellas fajazos, golpes en las mejillas, empujones al suelo, haladas de cabello y puntapiés.
El escrito señala que la niña recibía ofensas de parte de su madre y muchas veces los dejaba sin comer para ella no entrar en conflicto con el marido.
En ocasiones la pareja habría actuado sin pudor, al sostener relaciones íntimas a la vista de la niña, quien se tapaba los ojos.
Durante una de las violentas disputas que se protagonizaban en la vivienda, el acusado habría amenazado a los niños con quemarles la casa.