Las autoridades de Atlántico Norte de Nicaragua coincidieron ayer que debe decretarse una emergencia ambiental en Bosawas, para detener el despale indiscriminado al que ha sido sometida esta reserva forestal en los últimos años, luego de conocer los datos de deforestación publicados por LA PRENSA.
La diputada sandinista Raquel Dixon dijo que es urgente que la Comisión de Recursos Naturales y la Comisión de Asuntos Étnicos de la Asamblea Nacional, participen en la próxima sesión del Consejo Regional, donde será convocada la Comisión Nacional de Bosawas para analizar la problemática ambiental.
El gobernador Reinaldo Francis dijo a LA PRENSA que el tema de Bosawas es una preocupación de las autoridades costeñas, pero requieren del apoyo del ejecutivo para implementar programas que ayuden a resolver las invasiones y el despale en Bosawas.
Carlos Sanders Rigby, presidente del Consejo Regional, dijo que el tema ya está en agenda y esperan emitir una resolución que mande a reordenar la explotación forestal en los municipios de Rosita y Prinzapolka.
ALCALDE NO RESPALDA ACCIÓN DE DESALOJO
“Estoy de acuerdo que decretemos una emergencia ambiental en la Reserva Bosawas, para que tomemos acciones inmediatas”, indicó Francis.
El alcalde liberal de Siuna, Denis Flores Obando, dijo ayer en el cabildo municipal que hay que atender a las familias y aseguró que no está de acuerdo con un desalojo que ya ha sido planteado en años anteriores por el gobierno del ex presidente Enrique Bolaños.
El alcalde propuso que la Asamblea Nacional destine una partida presupuestaria del presupuesto para resolver el tema de la deforestación y las invasiones en la Reserva Bosawas, con programas productivos.
Para la diputada suplente Alejandra Centeno, la deforestación en la reserva es el principal problema que existe en la región, por lo que es urgente que las autoridades decreten la emergencia ambiental, y ejecutar un programa integral para la atención de esas familias y así preservar la reserva natural.
“(Los invasores) deben ser evacuados con un plan de atención que les garantice seguridad a las familias asentadas en el sector, y luego se debe garantizar seguridad con vigilancia permanente del Ejército de Nicaragua”, indicó.