La Asociación de Discapacitados Fisicomotores (Adifim) solicitó al Gobierno el cumplimiento de los acuerdos suscritos durante la campaña electoral, relacionados al acceso al transporte público.
El documento establece que “las autoridades gubernamentales (...) ofrezcan progresivamente unidades accesibles para todas las personas con discapacidad con movilidad restringida”.
La demanda de las personas con discapacidad, que en Nicaragua superan el diez por ciento del total de la población, se hizo más fuerte luego de que el Gobierno nicaragüense anunció el inicio de las negociaciones con el Gobierno de Brasil para la compra de unidades de buses.
“No pretendemos que los buses que se compren ahorita vengan con los mecanismos necesarios para nuestro acceso, pero sí exigimos como mínimo en el cumplimiento de nuestros derechos, que un porcentaje de los buses que se van a compran cumplan con esas especificaciones”, dijo Gustavo Ruedas Sánchez, miembro de Adifim.
La petición del sector no sólo se basa en los acuerdos firmados con el ahora presidente Daniel Ortega, en septiembre del 2006, sino en lo establecido en la Ley 202, de prevención, rehabilitación y equiparación de oportunidades para todas las personas con discapacidad.
Dicha ley establece, en su Capítulo Cinco, que “las autoridades correspondientes tomarán las medidas necesarias a fin de que las construcciones, ampliaciones e instalaciones o reformas de edificios de propiedad pública o privada destinados a un uso que implique concurrencia de público, así como también las vías públicas y de acceso a medios de transporte público, se efectúen de manera que resulten accesibles a las personas que se desplacen en sillas de ruedas”.
LA REALIDAD
Aunque las leyes, incluyendo la norma técnica obligatoria nicaragüense de accesibilidad, hablan de mecanismos para facilitar el desplazamiento del sector de personas con discapacidad, a la fecha todo se ha quedado en papeles.
Pedro Romero, representante a nivel nacional de los discapacitados físicomotores, anunció que iniciarán una jornada de protestas para demandar el cumplimiento de las normas de accesibilidad en la nueva flota vehicular.