El presidente ecuatoriano Rafael Correa planteó un acuerdo de gobernabilidad que incluiría a la oposición, en retirada luego de que 57 de sus legisladores fueron destituidos por “obstruir” el plan de Asamblea Constituyente.
“Es importante que en las distintas funciones del Estado tengamos un acuerdo mínimo de gobernabilidad”, expresó el Ministro del Interior, Gustavo Larrea, al iniciarse el tercer mes de gestión del gobierno socialista.
“Estamos buscando una salida institucional y democrática”, agregó Larrea, admitiendo que “sin duda estamos ante un proceso de grave crisis” a raíz de la pugna entre el Congreso y la corte electoral, por la convocatoria de este organismo a una consulta popular el 15 de abril para definir la Constituyente.
El gobierno de Correa —aliado del mandatario venezolano Hugo Chávez— se mostró abierto a pactar la gobernabilidad con el Parlamento, donde la mayoría opositora resultó debilitada por la decisión del Tribunal Supremo Electoral (TSE) de destituir a 57 de los 100 diputados por interferir el plebiscito.
ESPERAN RESTITUCIÓN
Mientras que los congresistas cesados confían en que un juez civil confirme su restitución pronunciándose a favor de un recurso de amparo que tramita, el Ejecutivo.