Aunque Emilio Palacios se escuchaba enfocado en su regreso a la cancha en el duelo entre su club, Independiente Nacional con el Once Municipal en El Salvador, de súbito esa impresión cambió a una reacción molesta, cuando se acordó que sus dos hijos no tienen qué comer en Diriamba porque no le pagan los directivos del Diriangén.
“Ya no aguanto más. Quiero que hablemos de lo que me están haciendo los directivos del Diriangén. Me deben más de 28 mil córdobas, se le esconden a mi papá (Emilio) cuando les llega a cobrar y a mi esposa la trataron mal cuando fue a buscarlos para que le dieran mi dinero para resolver una enfermedad de uno de mis hijos”, comenta Palacios exaltado.
La molestia le hace olvidar a Emilio el momento que vivió ayer en un juego de entrenamiento, donde anotó dos goles que le sirvieron para salir de titular para el juego de mañana ante el campeón salvadoreño.
“Cuando vine con la Selección a El Salvador para la Copa de Naciones, tuvimos grave a uno de mis hijos y mi esposa fue a buscar a Roberto Abud padre, y el señor con tono de arrogancia le dijo que no era su problema, que no tenían para pagarle mi dinero y que buscara cómo resolver. ¿Cómo creen que se va a sentir alguien que ha dado todo por ese equipo?”, reflexiona.
Según Emilio Palacios padre, los directivos han hecho un alboroto con la deuda que tienen con su hijo desde el torneo pasado.
“Emilio sabe que le deben 28,500, pero como ellos (directivos) nunca entregan el recibo cuando pagan, ahora dicen cualquier cosa. Y ni modo, vamos a recibir los 8,500 pero no queremos de centavo a centavo. Nos tienen que dar todo de un solo”, dijo Palacios padre.
Comenta el mayor de los Palacios, que la esposa de su hijo no fue la única que pasó apuros cuando su hijo se fue con la Selección a la Copa de Naciones, también la esposa de Ismael Reyes aguantó dos días sin comer en su estado de embarazo, porque los directivos que prometieron que le pagarían, tampoco lo hicieron.