San José. - Costa Rica defendió hoy la "autonomía" de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), tras conocer que el mandatario de Nicaragua, Daniel Ortega dijera que ese organismo respondió a presiones de EE.UU. en un fallo favorable a Costa Rica.
Costa Rica defiende la "independencia y autonomía de que deben gozar las instancias jurídicas regionales e internacionales" así como su "investidura, responsabilidad e imparcialidad", expresó la Cancillería en un comunicado.
Daniel Ortega declaró el jueves que "no dudo que la influencia del Gobierno norteamericano, que ha instrumentalizado a la CIDH en otras ocasiones, haya sido determinante para favorecer a Costa Rica frente a un verdadero crimen que se cometió a vista y paciencia de las autoridades costarricenses".
El pasado 8 de marzo la CIDH declaró inadmisible una denuncia que Nicaragua presentó contra Costa Rica por presunta discriminación y xenofobia hacia los inmigrantes, porque no había pruebas suficientes y porque los casos denunciados aún están en manos del poder judicial local.
Nicaragua presentó la denuncia a inicios de 2006 y puso como ejemplos las muertes de los nicaragüenses Natividad Canda y José Ariel Silva.
Canda murió el 10 de noviembre de 2005 a causa de las mordeduras de dos perros que custodiaban un taller donde al parecer ingresó para robar, mientras que Silva falleció el 4 de diciembre del mismo año apuñalado a la salida de un bar, presuntamente por su nacionalidad.
En su reacción, la Cancillería costarricense calificó las muertes de los dos nicaragüenses como "lamentables" y "aisladas", y aclaró que los casos llevan el proceso judicial respectivo.
EL COMUNICADO
"Costa Rica es un Estado respetuoso y protector de los derechos fundamentales que voluntariamente ha aceptado sin reservas la competencia y jurisdicción de los órganos del Sistema Interamericano de Derechos Humanos", agrega el comunicado.
San José reiteró que todos los inmigrantes que habitan en este país (cerca de un millón), sin importar su estatus migratorio, "gozan de la protección estatal de sus derechos humanos y de las prestaciones públicas en materia de salud, educación, y trabajo digno".
"Costa Rica cuenta con una tradición centenaria de acogida, de probada solidaridad y respeto para los inmigrantes. En este país, miles de nicaragüenses han encontrado oportunidades, logrado mejores condiciones de vida y labrado un futuro mejor para ellos y sus familias", concluyó.