En su billetera, Vivian López, vocalista del grupo Chekeré, guarda media docena de pedazos de cartón, los cuales son parte de la tapa de la caja de los tintes que se ha aplicado en el cabello en los últimos meses. Guarda desde un color rubio cenizo hasta tonos rojos.
Aunque no se contempla vanidosa, Vivian es una de las artistas nacionales —es de origen cubano, pero ella se considera nica por la cantidad de años que lleva residiendo en el país— que más renueva su look, poniéndose a la par de Keyla Rodríguez en cuanto a los cambios de imagen.
“Siempre me confunden con Keyla porque me tiño el pelo”, dice entre risas.
López cuenta que se transforma por temporada. Cada cierto tiempo se le antoja verse de una forma determinada. “No me rijo por la moda”, dice con su acento cubano.
Las modificaciones de Vivian giran en torno a su cabello y sus ojos. El primero lo ha llevado largo, con trenzas y corto la mayoría de veces. En cuanto a sus ojos, los cubre con lentes de contacto de colores.
“Me he pintado el cabello hasta en naranja y he pasado por el rojo, café, negro, etc. Me lo pinto desde los 29 años y ahora tengo casi 43. Los ojos, me los he puesto de todos colores: café verde, morado, azul. Tengo mi colección de lentes de contacto”, dice.
¿Cuál es el motivo de tantos cambios?
Yo creo que es porque soy géminis. Pienso que eso tiene mucho que ver, porque dicen que los géminis tienen muchas personalidades, tenemos una para cada día.
LA REINA DE LOS CAMBIOS
Si de variar la apariencia se trata, Keyla Rodríguez se coloca en el primer lugar.
Ha sido rubia, pelirroja, castaña, según ella, sólo el azul le falta en su abanico de tintes. Lució un estilo hippie, con ropa hindú y cabello largo; luego prefirió un look más ejecutivo, de saco y tacones; actualmente se viste de camisetas y jeans para sentirse más fresca.
A lo largo de su carrera ha experimentado unos diez estilos de cabello y unos cinco de atuendos.
“Disfruto verme diferente y me encanta que a pesar de tener el pelo largo, rojo o negro, la gente siempre me dice: ‘hola Keyla’. Me agrada que la gente me quiera y me conozca por mi voz y mi forma de ser, no por mi pelo o por un look. Siempre trato de estar bonita, no porque sea coqueta sino porque me encanta que el público sienta que lo hago para que ellos se sientan bien”, dice.
¿Cuál es el look que más recuerdas?
El de las trenzas, porque siempre me hago muchas cosas, pero siempre vuelvo a las trenzas. Al comienzo me dolía (hacérselas), pero ahora no, hasta me hace falta.
EL LADO JOVEN
Cristhian Somarriba, mejor conocida como Cristyana, es una de las cantautoras jóvenes que muestra más preocupación por su imagen.
Sus cambios no han sido radicales, pero se notan al revisar sus álbumes fotográficos. A inicios de los noventa se ve a una Cristyana con copetes pronunciados y cabello embombado, como lo muestra la gráfica de arriba, donde aparece junto al presentador del Festival OTI de ese año. “Era la moda de la época”, dice.
A sus 33 años, al igual que las otras dos artistas, el cambio más evidente ha sido en su cabello, se lo tiñe desde los 18 años. Su forma de vestir se ha caracterizado por jeans y camisetas.
Cristyana considera que en Nicaragua los músicos son muy conservadores y que no se han preocupado lo necesario por vender una “imagen”. Sin embargo, dice la cantautora, esta situación ha cambiado un poco, pues “la competencia, el surgimiento de nuevas caras, ha impulsado a los artistas de gran trayectoria a preocuparse más por un look, o una imagen”.