Managua
12:02 am
16.03.07
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Opinión
Disgresión
Luis Sánchez Sancho

De vez en cuando recibo mensajes por medio del correo electrónico, generalmente para sugerirme temas para esta columna pero también para criticarme.

Lamentablemente algunos de los mensajes recibidos son anónimos y por eso no se pueden publicar. La regla del periódico es que los mensajes de personas que no se identifican no se publican, ni siquiera se debe hacer alusión a ellos. Sin embargo quiero hacer una excepción porque me parece que vale la pena hacerla y porque, además, como es muy bien sabido toda regla tiene excepciones.

El caso es que hay un señor —o señora, o señorita, en realidad no lo sé porque no se identifica— que al menos en un par de ocasiones me ha escrito para decirme que a su juicio mis columnas no tienen sentido y que no debería seguir publicándolas. Primero porque —según él, o ella— en la realidad del país hay muchos asuntos importantes y no debería perder el tiempo ni desperdiciar el espacio, la tinta y el papel del periódico, escribiendo sobre mitología. Además, advierte que por lo menos debería relacionar cada columna sobre la mitología greco-romana con el acontecer de Nicaragua, así como explicar el mensaje o la moraleja de cada mito o leyenda. Y además, un punto de vista muy interesante que señala mi desconocido(a) crítico(a) es el de que en las páginas de Opinión de LA PRENSA sólo deben publicarse opiniones sobre temas generales o problemas específicos.

En realidad, en su sentido estricto opinión es el criterio que tiene alguien sobre un asunto o acerca de otra persona. Sin embargo, en sentido laxo y en términos periodísticos, la opinión es eso, pero también algo más. El periodismo de opinión no es un lecho de Procusto, no puede ser rígido ni ajustarse a una definición esquemática de diccionario. “Las colaboraciones de los columnistas —dice el respetado profesor español de periodismo, J. Gutiérrez Palacio, en su libro Periodismo de Opinión— pueden ser de tono serio o ligero, formal o informal, objetivo o subjetivo, basadas en los hechos o en la fantasía. El columnista puede romper lanzas con enemigos reales o imaginarios. O puede escribir para diversión propia y de sus lectores” (en este último caso creo que se puede colocar esta columna sobre mitología clásica, Y además. ¿No es así?).

Por otro lado, como dije antes, por lo general los mensajes que recibo son para sugerirme o solicitarme que escriba sobre tal o cual divinidad helénica o romana, así como para decirme que encuentran entretenidos estos escritos sobre las andanzas de los dioses, héroes y personajes mortales de la mitología clásica. Y algunos me aseguran que esta columna los hace recordar su juventud, cuando recibían clases de mitología, mientras que otros me dicen que sienten esta lectura como un alivio en medio de tantas calamidades de la sociedad y de la nota roja —criminal y política— que predomina actualmente en los medios de comunicación.

De manera que tomo esas expresiones como un aliento a seguir escribiendo sobre esta temática, cuyas enseñanzas éticas y políticas a mi juicio deben ser los mismos lectores quienes las deduzcan, las interpreten y apliquen a la realidad nicaragüense, si es que así quieren hacerlo.

Creo que era necesario hacer esta digresión en el entendido de que el próximo viernes volveré con los temas mitológicos que divierten y entretienen no sólo a mis amables lectores, sino que a mí también. Y muchas gracias a todos.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda