El jefe del Comando Sur de los Estados Unidos, James Stavridis, manifestó ayer que uno de los temas que analizarán durante la Octava Conferencia de Seguridad Centroamericana, con militares de Centroamérica, Colombia, México, Panamá, República Dominicana y Estados Unidos, son las amenazas de Al Qaeda de atacar instalaciones petroleras de los países que suministran petróleo a Estados Unidos.
“En esta conferencia vamos a hablar de todas las amenazas transnacionales que tienen impacto en este hemisferio, porque todos nosotros vivimos en el mismo hogar que es América y las amenazas de tráfico en drogas, terrorismo, tráfico humano y también amenazas específicas a la región son temas que vamos a tratar”, explicó Stavridis.
Supuestamente Al Qaeda ha instado a sus seguidores a atacar a los proveedores de petróleo a EE.UU., entre los que mencionó a México, Venezuela y Canadá.
Sam-7 causan preocupación mundial
Stavridis también insistió en la necesidad de destruir los misiles Sam-7, porque consideran que no hay razones para que Nicaragua los conserve en las bodegas del Ejército.
“Está sobre el tapete el tema de los misiles Sam-7. Recientemente vino un congresista norteamericano y decía que en Nicaragua no había ninguna necesidad”, comentó el jefe del Comando Sur.
Sin embargo, Stavridis señaló que ha faltado voluntad de parte de la clase política nacional ante la demanda de un Balance Razonable de Fuerzas entre todos los países centroamericanos.
“Estados Unidos insiste en esa destrucción de esos misiles, pero la posición de políticos nicaragüenses ha sido que no pueden tomar esa decisión de destruir esos misiles, mientras no haya un Balance Razonable de Armas en la región”, agregó.
Asimismo insistió que muchos países del mundo han expresado su preocupación por los misiles tierra-aire, que se encuentran en poder del Ejército, porque pueden caer en poder de grupos terroristas.
“Noventa países han expresado sus preocupaciones sobre esos misiles. Hay una preocupación simplemente internacional (sobre) lo que Estados Unidos y Nicaragua siempre están conversando, dialogando (destrucción de los misiles), pero es una decisión de Nicaragua, porque el Comando Sur de Estados Unidos va a seguir con las donaciones”, indicó Stavridis.