El Procurador de Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), Omar Cabezas, rechazó el recién aprobado artículo 237 del Código Penal, que establece cárcel para los usuarios de los servicios de agua, energía eléctrica y telefonía, que cometan fraude.
Dijo avalar todo tipo de iniciativas para la nacionalización de estos servicios y hasta estar dispuesto a ponerse al frente de las movilizaciones.
De no lograrse la nacionalización de estos servicios, la otra alternativa que plantea Cabezas es que los usuarios no paguen sus facturas, pues insistió en que “aquí no hay cárcel por deuda”.
“El problema no es no pagar, ese es tomar el rábano por las hojas, el problema es que hay que juntarse todos, ricos, pobres, sociedad civil, población organizada, movimientos, gente sin organizar, productores, el Cosep … para hacer todo un movimiento que demande la nacionalización”, sostuvo Cabezas.
Según el artículo 237 del Código Penal, quienes efectúen conexiones ilegales o alteraciones a los medidores, por sumas que oscilan entre los tres mil córdobas (165.15 dólares) y los cinco mil córdobas (275.25 dólares), irán a prisión por períodos que van de uno a tres años.
El procurador Cabezas cuestionó que la Asamblea Nacional y los entes reguladores del ramo “no hayan tenido la misma sensibilidad” para sancionar a las empresas “por los permanentes y desproporcionados cobros”. Así como que la Corte Suprema de Justicia (CSJ), que falló “a favor del incremento de un desproporcionado 14.8 por ciento en las tarifas de energía eléctrica”.