El director del Hospital Alemán Nicaragüense, doctor Alfredo Borges, dijo que una auditoría médica que realiza el Ministerio de Salud (Minsa) demostrará si hubo o no deficiencias en la atención brindada a la paciente Julia Violeta Bonilla Miranda, quien murió hace 21 días en ese hospital.
La madre de la joven, Julia Violeta Miranda, denunció ante el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), que su hija falleció aparentemente por una negligencia médica.
Aunque será la auditoría del Minsa la que diga la última palabra, el doctor Borges consideró que a la joven se le dio la atención necesaria.
Bonilla Miranda se presentó al hospital con un embarazo de 35 semanas. Los médicos, además de un pequeño sangrado, le detectaron lo que se llama placenta previa, que es cuando la placenta se implanta en la parte inferior del útero y queda cerca o cubriendo la abertura cervical hacia la vagina.
NO PUDIERON PARAR SANGRADO
El doctor Borges agregó que inicialmente le detuvieron el sangrado y le suministraron medicamentos para acelerar la maduración pulmonar del bebé. Pero pasada la medianoche la joven comenzó de nuevo a sangrar, por lo que fue necesario llevarla al quirófano.
“Cada vez que ocurre un caso de placenta previa aumenta la tasa de mortalidad de la paciente y del bebé, porque es un embarazo de alto riesgo... La operaron de urgencia, hubo mucho sangrado que no se controló, y la paciente falleció, pero el niño salió bien”, indicó ayer el médico.
“Se investiga para saber si durante todo el tránsito de la paciente en el hospital hubo problemas de calidad en la atención, se está analizando el proceso con una auditoría médica”, agregó el doctor Borges.
De acuerdo a la literatura médica, hay un caso de placenta previa cada 200 ó 300 embarazos. Entre las causas que lo provocan, están: una placenta grande o anómala, y un útero anormal.