Polaris Energy Nicaragua S.A. (Pensa) confía en demostrar que su concesión para generar energía geotérmica en San Jacinto Tizate es legal, sin embargo, advirtió que para eso necesita hacerse escuchar por el Gobierno, que se ha mostrado anuente a un acercamiento.
Esto dio a conocer este miércoles el gerente financiero de Polaris, Ángel Mercado, durante un recorrido por la planta de generación preparado para la prensa nacional.
Mercado comentó que la situación de Pensa en la actualidad es un retroceso a lo que la empresa vivió en el año 2004, cuando la Procuraduría General de la República (PGR) declaró que la cesión debía ser anulada por irregularidades, pero que corrigió casi de inmediato, luego que el Instituto Nicaragüense de Energía (INE) anunciara que la cesión estaba apegada a derecho. En otras palabras, el caso es “cosa juzgada”.
Por esa razón, el gerente se mostró confiado en demostrar la legalidad de la empresa, pero mencionó que para eso necesita ser escuchado por el Gobierno.
“El nuevo procurador (Hernán Estrada) está en su derecho de hacer las investigaciones que considere, pero es algo que se puede discutir, se le puede mostrar toda la documentación que soporta lo que hemos hecho y cumplido, es muy fácil de poder superar ese impase, siempre y cuando se nos dé la oportunidad”, comentó.
A Polaris también se le acusa de fallar en su compromiso de estar produciendo 66 megavatios en la actualidad, ya que hoy sólo genera diez, pero sus gerentes explicaron que el proyecto nunca se ha detenido desde 1999, cuando era manejado por San Jacinto Power.
Desde entonces se iniciaron todas las gestiones, como la firma del contrato de compra-venta, el contrato de explotación del recurso geotérmico, los estudios de factibilidad e impacto ambiental, la licencia de generación de diez megavatios iniciales y la carta de apoyo del Gobierno.
Todo eso con trabas como las del 2004 y del 2005, cuando el INE mandó a que los diez megavatios de energía producidos se entregaran gratis al sistema energético nacional y la corrección que ordenó hacer al sistema de medición instalado en la planta.
Posteriormente, en el 2006, Polaris demostró que no había tenido condiciones ideales para desarrollar su proyecto, pero continuó su inversión de 24 millones de dólares, pero perdió 23 millones de dólares en una sola mañana, cuando la PGR anunció irregularidades en la concesión revisada hace tres años.