El Plan Iberoamericano de Alfabetización y Educación Básica presentado en Madrid, apuesta por eliminar el analfabetismo de América Latina en ocho años, como se prometió en la XV Cumbre Iberoamericana celebrada en Salamanca (España) en 2005.
El plan fue presentado en un acto presidido por el Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, en la Casa de América, al que asistieron la ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera; el secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, y el secretario general de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), Álvaro Marchesi.
También participaron las secretarias de Estado españolas de Cooperación Internacional, Leire Pajín, y para Iberoamérica, Trinidad Jiménez.
Este “ambicioso” plan, como lo definió el heredero de la Corona, “promueve una labor extraordinaria y sobre todo imprescindible. Aspira a erradicar el analfabetismo en Iberoamérica, lo que supone formar a más de 34 millones de personas entre los años 2007 y 2015”.
Para ello, recordó, se contará con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional, que “lo dotará de las capacidades imprescindibles” para su avance.
“Qué enorme satisfacción será llegar al año 2015 y sentirnos orgullosos por los resultados de nuestro esfuerzo presente”, afirmó Felipe de Borbón.
El plan está coordinado por la OEI a petición de la Secretaría General Iberoamericana (Segib) y, como establece su documento base, apuesta porque Iberoamérica se convierta en un “territorio libre de analfabetismo” en ocho años.
Entre sus objetivos aparecen el desarrollo de planes nacionales de universalización de la alfabetización, la financiación suficiente y estable para la educación básica de adultos, la promoción de la cooperación multilateral iberoamericana y la creación de estrategias para prevenir el fracaso y abandono escolar.