Con una herida en la ceja derecha y con varios golpes en el cuerpo resultó el abogado José Antonio Espinoza Monterrey, luego que fuera agredido en los Juzgados de Managua por familiares y amigos de Silvio Uriel Hernández Rivas, de 41 años.
Hernández Rivas murió supuestamente a manos de Espinoza Monterrey en la comarca Las Jagüitas, al sureste de la capital, el pasado viernes 8 de diciembre de 2006.
El abogado Espinoza Monterrey sufrió la agresión ayer, aproximadamente a las 2:00 p.m., momentos antes de que diera inicio el juicio por el homicidio de Hernández Rivas, en el Juzgado Séptimo Distrito de lo Penal de Juicio.
El acusado salió del recinto judicial para sacar copia de unos documentos, pero fue sorprendido por los familiares del fallecido que se apostaron en los alrededores del Juzgado para exigir justicia.
Algunos de los demandantes cargaron letreros que contenían mensajes ofensivos dirigidos al procesado, quien realizó un esfuerzo para defenderse de la lluvia de golpes.
“Es hora de expulsar de la Corte Suprema de Justicia al delincuente, corrupto y asesino José Antonio Espinoza Monterrey. Pedimos justicia”, decía una pancarta que cargaba una sobrina de la víctima.
Según la acusación realizada por la Fiscalía, el abogado le quitó la vida a Hernández Rivas al propinarle dos machetazos y dos balazos la mañana del pasado 8 de diciembre de 2006, en la comarca Las Jagüitas, exactamente de la parada de buses El Mojón, una cuadra al Sur.
TUBAZOS Y PUÑETAZOS
El abogado Espinoza Monterrey, quien se encuentra bajo la medida cautelar de arresto domiciliar y también asumió su propia defensa a como le permite la ley, fue atacado con tubos y puñetazos por un grupo de aproximadamente 30 personas, entre familiares y amigos de Hernández Rivas.
“Familiares del fallecido me agredieron de la misma manera que lo hicieron el día del hecho. Uno tiene derecho a defenderse y eso mismo fue lo que hice el día de hoy”, dijo Espinoza Monterrey .
En respuesta, los familiares de Hernández Rivas se justificaron diciendo que el lesionado golpeó primero a uno de ellos.
“Si lo golpeamos porque él (abogado) primero golpeó a mi hermana Jamileth y a mi primo, queremos que se haga justicia porque mató a mi padre y él dice que va a salir libre”, manifestó Edwin Hernández, de 21 años, hijo del fallecido.