María José Benavides, comunitaria de Rancherías, se levanta a las 5:00 de la mañana para llegar al ojo de agua de Campuzano —fuente de agua dulce que se explota como sitio turístico— para bañarse, lavar y recoger agua para tomar o cocinar.
Ella y unas 40 mil personas pertenecientes a las comunidades rurales asentadas al norte de Chinandega, no tienen servicio de agua potable desde hace 10 días.
Arnés Sánchez es otro poblador que recoge agua de Campuzano. Sánchez dijo que en el sitio se reúne diariamente con pobladoras de las comunidades La Joya, Villa 15 de Julio, Mocorón, Hermanos García y Las Grecias, quienes están abasteciéndose de la fuente de agua natural de Campuzano, porque no tienen agua en sus tuberías.
“Andamos sucios, las mujeres lavan una vez a la semana y estamos esperando la comunicación de Enacal sobre el problema que nos tiene afectados desde hace días”, dijo Sánchez.
Los pobladores llegan en carretones, caballos, carretas o vehículos livianos para abastecerse de agua, convirtiendo el paraje natural que actualmente es un sitio turístico, en la alternativa que alivia la sed a los campesinos de la Chinandega rural.
BOMBA ESTÁ DAÑADA
Al menos siete comunidades de las zonas rurales de Chinandega están sin servicio de agua potable.
La bomba que abastece del líquido a esos sectores está dañada, mientras las autoridades buscan alternativas.
“Es que en verano los pozos bajan de nivel y hay productores que riegan sus plantíos y dejan sin agua a las comunidades”, dijo el alcalde sandinista Julio Velásquez, después de recibir a representaciones de comunitarios de Villa 15 de Julio y Rancherías, ubicadas a 30 kilómetros de la ciudad.
PROYECTO PARALIZADO POR CRISIS
Miguel Sánchez, gerente del balneario, confirmó que el proyecto turístico realiza obras de mejoramiento para recibir a sus visitantes en la Semana Santa, sin embargo, los trabajos se detuvieron para atender las cantidades de personas que pasan dificultades sin el agua en sus casas.
“Estamos haciendo inversiones importantes para recibir a turistas locales. Mandamos a los pobladores a la tercer pila para que laven sus ropas, cuidando que el agua no se mezcle y de la fuente recogen agua, gratuitamente”, afirmo Sánchez.