El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) presentó ante la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto de la Asamblea Nacional una propuesta de ley enfocada en incentivar la producción de biocombustibles, a través de la siembra de palma africana en zonas deforestadas del país.
El proyecto de ley está diseñado para incentivar la inversión extranjera, promover la participación de los pequeños y medianos productores y fomentar la protección del medio ambiente, declaró a LA PRENSA, Darwin Granda, encargado de relaciones públicas del IICA.
La propuesta legislativa y los alcances del programa nacional de biocombustibles, también fueron expuestos recientemente a diputados de las comisiones de Medio Ambiente y Asuntos Étnicos de la Asamblea Nacional, quienes se mostraron entusiasmados por dicho proyecto, aseguró Granda.
En la elaboración del proyecto de ley participaron delegados de los sectores agrícola, industrial energéticos, inversionistas y representantes gubernamentales del país, detalla un comunicado emitido por el IICA.
Agrega que el diseño del programa busca , en un plazo de diez años, independizar a Nicaragua de la dependencia del petróleo para la producción de energía.
En Nicaragua el 80 por ciento de la energía que se genera es producida mediante los derivados del crudo, en cuyas compras el país gastó el año pasado poco más de 640 millones de dólares según datos del Banco Central de Nicaragua (BCN).
PEQUEÑOS EN LOS PLANES
La propuesta de ley propone establecer las “reglas claras de incorporación de los pequeños y medianos agricultores a la agroindustria de biocombustibles”, señala el documento.
En este sentido, Granda explicó que lo que persigue la propuesta de ley es que el 50 por ciento de la siembra de palma africana sea cultivada por los pequeños y medianos agricultores del país, y el otro 50 por ciento por la industria procesadora de la materia prima.
Otro de los planteamientos que señala la propuesta de ley, es “crear incentivos fiscales a la industria de biocombustibles que trabaje con materia prima producida por pequeños y medianos productores”.
En este sentido, los impulsores de la ley proponen que las compañías que procesarán la materia prima estén exentas de impuestos, o bien establecer un pago de impuestos relativamente bajo, explicó Granda.
Los promotores del proyecto de producción de biodiesel proyectan la creación de por lo menos 128 mil empleos directos e indirectos en el Caribe nica.
Uno de los eje del proyecto de esta ley, según Granda, es garantizar a las compañías procesadoras las condiciones jurídicas y de inversión.
El diputado del Frente Sandinista, José Figueroa, expresó su “acuerdo en lo general” con la propuesta de ley. Entre tanto, el diputado del Partido Liberal Constiticionalista, Freddy Torres, destacó que se debe hacer realidad la promesa de involucrar a los productores en el proyecto.
DE ESTRATEGIA NACIONAL
El programa nacional de biocombustible es impulsado por el Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor) en conjunto con el IICA, el cual contempla la siembra de palma africana en 200 mil hectáreas de tierra, de las casi un millón de hectáreas de tierra deforestadas en la zona Caribe nicaragüense.
Hasta el momento más de una decena de compañías originarias de España, Taiwán, Corea, Honduras y Nicaragua se han mostrado interesadas en invertir en la ejecución del programa.
A finales de marzo una comisión del IICA viajará a Honduras para visitar la compañía Ecopalsa, con el fin analizar la experiencia de esta empresa en la producción de biodiesel a base de palma africana, informó Granda.