El Movimiento Autónomo de Mujeres y las embajadas de los Países Bajos, Europa y Asia, acreditadas en Nicaragua, demandaron ayer (en comunicados separados) al Gobierno, a poner fin a la impunidad y a la violencia contra las mujeres, a pesar de que la Primera Dama, Rosario Murillo, aseguró que las mujeres ejercían el poder.
Patricia Orozco, presidenta del Movimiento Autónomo de Mujeres (muchas de ellas destacadas sandinistas), criticó a la clase política nicaragüense y al Gobierno del presidente Daniel Ortega, por las políticas nacionales desarrolladas en los primeros meses de Gobierno.
Asimismo, Orozco convocó a un plantón esta mañana frente a la Asamblea Nacional, para protestar contra la clase política y contra el Gobierno de Ortega.
No obstante, Rosario Murillo destacó en una carta dirigida en ocasión del Día Internacional de la Mujer, que más del 50 por ciento del Gabinete de Gobierno lo ocupan las mujeres.
“Las mujeres estamos volviendo a ejercer el poder, que por derecho propio nos corresponde. Y lo hacemos con conciencia indispensable de nuestra propia valía y respeto, en un proceso único, de incorporación del 50 por ciento, en el trabajo institucional”, señaló Murillo.
No obstante, datos del Foro Nicaragüense de Mujeres estiman que hasta el momento existe un 38 por ciento de mujeres integradas en cargos de ministras, viceministras y direcciones.
La Primera Dama manifestó que “desde el Gobierno, las mujeres estamos creando condiciones, culturales y sociales, para cambiar percepciones y desvanecer prejuicios, que, históricamente nos han limitado, y que todavía nos limitan”, dice la carta.
Sin embargo, en una carta divulgada por las embajadas de los Países Bajos, Europa y Asia, expresan su deseo de poner fin a la impunidad de los delitos cometidos contra las mujeres.
“Se deben superar las barreras discriminatorias para el avance de las mujeres en los ámbitos de la educación, la salud incluyendo la salud sexual y reproductiva, la reducción de la mortalidad materna, la participación política y económica, así como la erradicación de la violencia de género”.
“Este año se enfatiza un reto vital en la mayoría de los países del mundo, con el lema: Poner fin a la impunidad de la violencia contra las mujeres y las niñas”, señala la carta.
La comunidad internacional criticó el año pasado la penalización del aborto terapéutico a pesar de que Nicaragua suscribió tratados y acuerdos internacionales sobre esa materia.
“Nicaragua también ha firmado y ratificado los principales instrumentos internacionales en materia de derechos humanos, entre éstos la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (CEDAW)” señala la carta.
Asimismo recomiendan adoptar las medidas necesarias “para erradicar la violencia, tales como la inclusión de la prevención de la violencia en el currículo escolar, la realización de campañas de educación y sensibilización a la población y el fortalecimiento del sistema de justicia nacional, para acabar con el silencio y la impunidad”.