La falta de tierras, acceso al crédito y programas de capacitación son algunas de las principales demandas de las mujeres que viven en el campo y que esperan que el nuevo Gobierno contribuya a solucionarlas.
“Queremos que se nos dé respuesta a las necesidades que como mujeres del campo estamos pidiendo”, expresó Ivania Paniagua Rivas, coordinadora de la Cooperativa de Mujeres Rurales por el Derecho a la Propiedad de la Tierra, que aglutina a más de 30 trabajadoras de la comarca El Comején, departamento de Masaya.
En una proclama presentada por la productora, en ocasión al Día Internacional de la Mujer que se celebra hoy jueves, demandan al Gobierno legislar a favor de las mujeres, en especial las del campo, y la creación de programas concretos.
Entre las demandas de Paniagua sobresalen la creación de políticas que permitan que las mujeres que laboran en el campo puedan tener acceso a capacitaciones técnicas y tecnología, para mejorar los niveles de producción y en consecuencia elevar la calidad de vida de sus familias.
TAMBIÉN TIERRAS
Uno de los problemas que afectan directamente a la mujer rural es la falta de tierras a su nombre, indicó.
Entretanto Dora Cano López, quien dedica su tiempo a la siembra de hortalizas y a la comercialización de carne, asegura que la falta de tierras y un plan de financiamiento han provocado que muchas mujeres tengan elevados endeudamientos con las microfinancieras.
Ambas productoras esperan que el gobierno del presidente Daniel Ortega cumpla con su promesa de entregar bonos productivos, que contemplan la entrega de un cerdo, un ave de corral y una vaca.
“Nosotros, las mujeres, hemos sido excluidas de programas de ayuda, aunque somos las que necesitamos”, aseguró Paniagua.
EL APORTE PRODUCTIVO
Una de las instituciones que trabaja con varias cooperativas de mujeres de las zonas rurales es el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) que ha desarrollado estudios concernientes a la situación de la mujer en estas zonas.
Claudia Solórzano, especialista en género del INTA, sostuvo que sólo el 18 por ciento de las mujeres en las zonas rurales son propietarias de sus parcelas, al citar datos del Censo Nacional Agropecuario.
“Aunque este recurso (la tierra) es vital para lograr el desarrollo de la mujer en este país”, agregó.
Por otra parte, un estudio efectuado por la Fundación Internacional para el Desafío Económico y Global (FIDEG) sostiene que un 25 por ciento del valor agregado de los productos del sector agropecuario es aportado por las mujeres, según menciona un documento presentado por el INTA.
El informe detalla también que del valor agregado de los productos de exportación, y particularmente de café y ajonjolí, el 32 por ciento corresponde al aporte de las mujeres.
“La economía de patio, que radica principalmente en la crianza de ganado menor, descansa en el trabajo de la mujer, quien contribuye con el 73 por ciento del valor agregado de la actividad”, asegura el estudio.
Entretanto sostiene que en la actividad ganadera mayor, lo que incluye la crianza de bovinos por ejemplo, las mujeres aportan el 20 por ciento del valor agregado.