Tras once días de estar ingresada en el Hospital La Mascota, la niña Adela García Siero, de dos años, lucha por sobrevivir con una bala que tiene alojada en el cerebro, pero desde ayer sólo un milagro puede salvarla debido a que entró en estado de coma, según el último reporte de los médicos que la atienden en ese centro asistencial.
El doctor Gerardo Mejía, director de ese centro asistencial, comentó que la doctora Miriam Chamorro, jefa de la Unidad de Terapia Intensiva (UTI), dijo que la niña está más grave, está peor y explicó que presenta una disfunción del tallo cerebral.
“Podemos hablar que la niña está en estado de coma y cuando hablamos de datos de disfunción del tallo es una cuestión muy grave. Eso significa, según cálculos de probabilidades de fallecer de la niña, es de un 90 por ciento”, lamentó el doctor Mejía.
“Eso es una estructura que regula, controla la respiración, la circulación, las partes más vitales del funcionamiento del cuerpo y lamentablemente está fallando”, indicó el médico.
El director de La Mascota manifestó que ante la situación presentada ya se habló con los familiares (de la niña) y se les dijo que el pronóstico es malo.
Señaló que con esa complicación es difícil saber lo que va a pasar más adelante, porque con esta nueva complicación varias funciones se han visto afectadas.
“Ahí están los centros para la respiración, para la circulación, nosotros respiramos por los pulmones, el tórax y esa parte del cerebro (tallo cerebral) regula la respiración, si ese centro falla uno no puede respirar aunque los pulmones estén bien, aunque las costillas estén bien”, puntualizó Mejía.
La niña Adela García estaba la noche del domingo 25 de febrero jugando en el parque infantil La Merced, en el barrio Larreynaga, cuando una bala perdida le cayó en la cabeza y se le alojó en la parte derecha del cerebro.
SE HABLÓ CON FAMILIARES
El doctor Gerardo Mejía comentó que ante la complicación que presenta la niña desde ayer, se habló con los familiares y se les dijo que el pronóstico es crítico.
Señaló que los padres de la niña los han apoyado en todo y están conscientes de su estado de salud.
“La menor está conectada a un ventilador el tiempo que sea necesario, pero llega un momento que se habla de muerte cerebral y esto ya es una cuestión irreversible (…) tenemos que hablar también de la calidad de vida, no solamente de la vida en sí, entonces vivir pegado a un ventilador no es una vida realmente”, detalló el director de ese centro asistencial.
NO RETIRARÁN VENTILADOR
El doctor Gerardo Mejía valoró que llega un momento en que si el cerebro ya no funciona no hay nada que hacer, “ pero nosotros no retiramos el ventilador mientras la familia no lo autorice”.
El doctor Mejía no se atrevió a dar un pronóstico sobre cómo podría evolucionar la niña en las próximas horas. “Como la bala cruzó una parte del tejido cerebral causó hemorragia y los vasos sanguíneos se dañaron (...) y esto ha ido avanzando hacia otras estructuras, más importantes, más vitales”, indicó el doctor Mejía, quien confesó que el caso lo ha conmovido.