Nairobi.- El Programa Mundial de Alimentos (PMA) pidió hoy la liberación inmediata de uno de los barcos contratados por esa agencia de la ONU para transportar ayuda humanitaria a Somalia, que fue secuestrado hace diez días.
"Es vital que los tripulantes y el navío sean liberados inmediatamente. Cada día que pasa, la pesadilla es peor para la tripulación y sus familias. Tenemos que lograr su regreso a casa sanos y salvos", dijo el director para Somalia del PMA, Peter Goossens, en un comunicado difundido en Nairobi.
"Este incidente está teniendo un impacto muy negativo en nuestra capacidad para contratar otros buques y hacer llegar la ayuda a quienes se encuentran en una situación vulnerable en Somalia", añadió Goossens.
El 25 de febrero pasado, un grupo de piratas somalíes secuestró el barco "Rozen" con sus doce tripulantes a bordo -seis de ellos de Kenia y otros seis de Sri Lanka- en la región del Puntlandia, en el extremo nordeste del país, poco después de que descargara 1.800 toneladas de alimentos en las ciudades de Bossaso y Berbera.
El barco fletado por el PMA, que volvía a la ciudad keniana de Mombasa cuando fue apresado por los piratas, permanece bajo el control de seis secuestradores y está anclado en las inmediaciones de la localidad de Garaad, cerca de la frontera entre Puntlandia y la región central de Somalia, pero ningún tripulante ha sido liberado.
AYUDA ESPERANDO
El PMA añadió que tiene 2.423 toneladas de ayuda alimentaría esperando en un puerto de Tanzania para ser cargadas y llevadas a Somalia, pero ninguna compañía se ha presentado a la licitación del contrato para el transporte, cuando normalmente este tipo de contrataciones reciben ofertas en cuestión de días.
"Esta situación -agregó Goossens- es consecuencia directa del secuestro, y amenaza nuestra capacidad para llevar comida a Somalia antes de que empiece a mediados de abril la estación de lluvias", época en la que la dilapidada red viaria se hace inaccesible, por lo que es preciso que la asistencia sea distribuida con antelación.
En 2005, una ola de piratería en las aguas somalíes, durante la cual fueron secuestrados cuatro barcos contratados por el PMA obligó a la agencia a suspender los envíos de comida durante varias semanas.
Desde su reanudación, las entregas sólo se habían visto interrumpidas durante los combates de las pasadas navidades entre los milicianos de los Tribunales Islámicos y fuerzas del Gobierno Federal de Transición respaldadas por tropas etíopes.
En 2006, el PMA distribuyó cerca de 78.000 toneladas de ayuda humanitaria entre 1,4 millones de personas afectadas por la sequía y las inundaciones en el sur somalí.
Desde el derrocamiento del dictador Mohamed Siad Barré, en 1991, Somalia vive sin un Gobierno que haya logrado imponer su autoridad en todo el país, escenario de las luchas entre los diferentes clanes tribales y, más recientemente, las protagonizadas por los milicianos islámicos.