Las autoridades anteriores de la Empresa Administradora de Aeropuertos Internacionales (EAAI) heredaron una deuda de 48 millones de dólares con la banca nacional e internacional que, según una auditoría interna financiera, se habrían adquirido por una serie de anomalías e irregularidades administrativas.
La auditoría practicada en el período de julio 2005 a junio 2006, por la Dirección de Auditoría Interna de esa empresa, refleja que hubo anomalías en la ejecución de los proyectos de ampliación y remodelación del Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino, en las fases II, III y IV, conocido como Plan Maestro y que para los directivos actuales sólo fue un “maquillaje”.
La denuncia fue hecha ayer ante la Contraloría General de la República (CGR) por la presidenta de la junta directiva, Juana Argeñal; Orlando Castillo, gerente general y Martha Elena Espinoza, financiera.
“Hemos recibido la empresa con un alto endeudamiento en relación a su capacidad financiera. El monto de la deuda al 31 de diciembre de 2006 era de 48 millones de dólares, de los cuales 31 se deben a instituciones del sistema financiero nacional y con bancos del extranjero hasta por un monto de 15 millones”, refiere la denuncia.
El documento dice que el objetivo de la deuda fue para financiar las inversiones de reforzamiento, remodelación y modernización de la terminal aeroportuaria de Managua, pero nadie previó que no había capacidad de pago futura de la empresa para honrar sus obligaciones financieras.
Según Argeñal, las supuestas anomalías habrían ocurrido entre 1999 y el 2006, período en el cual la EAII estuvo manejada por Mario Medrano y Alfredo Chamorro. LA PRENSA intentó contrastar esta información con los ex directivos, pero no fue posible localizarlos telefónicamente.
DOBLES COMPRAS
Las dobles compras de materiales por pérdidas injustificadas fueron una de las escandalosas irregularidades enumeradas ante el presidente de la CGR, Luis Ángel Montenegro.
Argeñal puso como ejemplo la compra de una escalera eléctrica en las etapas III y IV del proyecto, cuyo costo supera los 40 mil dólares en sustitución de otra de la misma marca y tipo y que fue reportada como “inservible”.
Argeñal Sandoval denunció que en el período anterior hubo una inadecuada planificación en las inversiones, lo cual provocó el incremento en el costo total del proyecto, pues no hubo procesos licitatorios para cada fase ni evaluación de la fuente de financiamiento.
“Se fueron ejecutando las etapas sin tener un estimado de lo que costaría cada una, sin contar con los planos definitivos, sin establecer un orden de prioridades de inversión”, sostiene la denuncia.
Entre las anomalías encontradas, están la construcción de la acera al costado norte del edificio, que fue dada a hacer dos veces, lo cual incrementó los costos en un 238 por ciento de su valor inicial.
La pista de aterrizaje tampoco cumple con las normas internacionales de seguridad aeroportuaria, porque no se ha dado mantenimiento en muchos años.