El Presidente estadounidense, George W. Bush, cambió este lunes su discurso sobre América Latina, centrado hasta ahora en el fortalecimiento de la democracia y el libre comercio, al anunciar sin detalles más ayuda para luchar contra la pobreza, antes de visitar cinco países de la región.
“Mi mensaje para los trabajadores y campesinos (latinoamericanos) es que ustedes tienen a un amigo en Estados Unidos que se preocupa por su situación difícil”, afirmó Bush, antes de iniciar el jueves una gira de ocho días que lo llevará hasta el 14 de marzo a Brasil, Uruguay, Colombia, Guatemala y México.
“Cerca de una de cada cuatro personas en América Latina vive con menos de dos dólares diario. Muchos niños nunca acaban la escuela obligatoria y muchas mujeres no ven a un médico”, admitió el presidente, que no precisó claramente el monto de la ayuda para la región en los próximos años.
“En un tiempo de creciente prosperidad y abundancia esto es un escándalo y un desafío”, afirmó el mandatario, acusado por legisladores demócratas y republicanos de haber descuidado a América Latina durante los seis años que lleva en la presidencia y haber permitido a su rival venezolano Hugo Chávez aumentar su influencia.
Al igual que su subsecretario de Defensa Paul Wolfowitz desde que llegó al frente del Banco Mundial hace dos años, Bush centró su nuevo discurso en la “justicia social”, en un intento por adaptarse a la demanda social en la región, donde varios gobiernos de izquierda han llegado al poder.
Para dar más fuerza a su llamado a la lucha contra la pobreza, hasta se permitió llamar a “completar la revolución” de George Washington y nada menos que del héroe independentista Simón Bolívar, inspiración de su colega venezolano Hugo Chávez para explicar los principios de su “revolución bolivariana”.
En un discurso ante la Cámara de Comercio Hispana de Estados Unidos, el mandatario presentó sus nuevas iniciativas de una manera muy general y se limitó a dar algunos ejemplos concretos en educación, salud y vivienda.
Bush anunció, por ejemplo, 75 millones de dólares adicionales para que latinoamericanos puedan aprender inglés en su país y Estados Unidos.
Asimismo prometió 385 millones de dólares más para ayudar a los habitantes de la región a comprar viviendas, una ayuda que sería otorgada mediante la Corporación de Inversiones Extranjeras Privadas (OPIC).
En su discurso, el presidente estadounidense, cuya imagen está debilitada tanto en su propio país como en América Latina, prometió ayuda médica para la región, mediante equipos militares.