A tan sólo cuatro días que el estadounidense Harvey Schiller fue elegido como nuevo presidente de la Federación Internacional de Beisbol (IBAF, por sus siglas en inglés), hay temores de que no sea la persona ideal para reinsertar al deporte de las bolas y los strikes a los Juegos Olímpicos.
Carlos García, el presidente de la Federación Nicaragüense de Beisbol Asociada (Feniba), arribó ayer al país tras la elección en Beijing, China, y consigo trajo una serie de inquietudes que comparte con varios presidentes del área.
García se siente temeroso que surjan problemas entre los miembros de la IBAF que terminen impidiendo que el beisbol regrese al programa olímpico, debido al descontento con los primeros pasos de Schiller.
“Lo que nos asalta el temor actualmente es que ayer (domingo), durante mi viaje de regreso se escucharon peligrosos comentarios como que Schiller había pedido su renuncia al secretario de la IBAF, el panameño Eduardo de Bello, y a varios ejecutivos más. Esto nos parece indebido. Ningún reglamento da potestad de pedir renuncia de un puesto que fue elegido por asamblea”, señaló García.
Otro de los comentarios fue que Schiller le solicitó a Edwin Zerpa, de la federación venezolana, que cambiara de sede el Campeonato Mundial Junior, porque la ciudad elegida está muy cerca de Colombia y podría ser peligroso.
“El presidente no está facultado para tomar esas decisiones y la forma correcta sería por medio de un congreso. Me parece que esa actitud provocativa e ilegal nos produce cierto temor que no aunemos esfuerzos todos a favor que el beisbol vuelva al programa olímpico”, agregó el dirigente nica.
García dijo que votó por el cubano Reynaldo González, a quien consideraba una mejor opción para la presidencia.
“Reynaldo es un miembro del COI, tiene muchos contactos y más experiencia que Schiller”, señaló García.