El Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) impulsará el mejoramiento de dos centros de investigación, uno de oleaginosas y otro de cacao, aseguró Henry Pedroso, asesor de la institución.
Indicó además, sin precisar cifras, que invertirán parte del presupuesto del INTA para la reparación del Centro de Estudios del Algodón de Occidente, el cual se encuentra bastante deteriorado, al punto que “hasta el techo se está cayendo”.
Este centro ha desarrollado estudios sobre nuevas variedades de algodón y la posibilidad de asociarlo con otros productos como maní, uno de los cultivos más dinámicos de la economía nacional, con la finalidad de diversificar a los productores, afirmó ayer.
De la misma forma buscarán los recursos para reactivar el Centro de Investigación del Rama, en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), donde se desarrollan estudios sobre el cacao.
Para ello, Pedroso dijo que han desarrollado alianzas con otras instituciones y universidades para desarrollar variedades comerciales de cacao, uno de los nuevos productos exportables de Nicaragua.
LOS FONDOS
El INTA tiene un presupuesto de 206 millones de córdobas para el 2007, de los cuales el 65 por ciento se destinará a la investigación, apuntó el director administrativo y financiero, José Samper Blanco.
Recordó que el presupuesto se elaboró durante la administración anterior “con un sesgo antirrural”, valoró.
Sostuvo que están haciendo una revisión del actual presupuesto para orientar recursos a los centros de investigación, aunque no explicó por qué no realizaron propuesta alguna a los cambios al proyecto del Presupuesto General de la República que presentó el nuevo Gobierno a la Asamblea Nacional.
Samper dijo que la lógica es otorgarle al sector rural prioridad, para desarrollar los programas tendientes a garantizar la seguridad alimentaria.
GARANTIZAR SEMILLAS
El INTA, dijo, está trabajando en liberar nuevas variedades de semilla para el próximo ciclo agrícola 2007-2008.
En tal sentido, agregó que para este año están trabajando en desarrollar nuevas variedades de semillas de sorgo para el próximo año cosechero, principalmente para la producción de sorgo blanco para el consumo humano.
Hasta el momento el INTA ha desarrollado dos variedades de sorgo: tortillero precoz y el pinolero 1, que ha puesto a disposición de los pequeños productores nacionales.
Martha Matus, subdirectora del INTA, sostuvo entretanto que otra de las prioridades será el tema del agua, para lo cual impulsarán diversos foros locales y posteriormente uno a nivel nacional, para concretar planes para garantizar el acceso al vital líquido para consumo y para uso agrícola.