El doctor Julio Cesar Áreas, juez Quinto de Distrito Penal de Audiencia, ordenó la prisión preventiva para el nicaragüense Freddy Tamir Centeno Cuadra, acusado de violar y acuchillar a una mujer de origen salvadoreño, en Los Ángeles, California, Estados Unidos.
La autoridad decretó la medida preventiva después de escuchar el viernes pasado la acusación que interpuso la fiscal Odeth Leytón, en contra del sospechoso, quien cometió el delito en octubre de 1997.
LA HISTORIA
De acuerdo a la acusación, el hecho se produjo en un salón de belleza, cuando el supuesto victimario se encontraba solo en ese lugar, y la salvadoreña de iniciales C.Q. llegó a preguntar por el costo de un corte de cabello. Mientras se entretenía viendo algunos productos de belleza que se exhibían, el hombre cerró las puertas del negocio e intempestivamente se abalanzó contra ella.
La mujer lanzó gritos despavoridos y con desesperación trató de escapar, pero el hombre tomó un cuchillo de 12 centímetros de longitud que había en una mesa y le provocó una herida en el cuello, para obligarla a callar.
En el expediente del caso se señala que al sentirse herida, la mujer cayó de espaldas al piso, y tratando de defenderse del ataque despiadado interpuso sus manos al frente para que las cuchilladas no le hirieran el resto del cuerpo.
No obstante, sus esfuerzos fueron en vano porque mientras más resistencia oponía, más aumentaba la furia del hombre, quien le repetía constantemente en inglés y español: “No te quiero hacer daño, baby”.
El caso fue investigado por la Policía de aquel país y sobre los resultados de ese trabajo, la funcionaria del Ministerio Público apoyó la acusación que interpuso en el Juzgado Quinto de Distrito Penal de Audiencia, donde programaron para el 12 de marzo la audiencia inicial del caso.
PIDEN EXTRADICIÓN
La intervención del Ministerio Público se produjo en este hecho después que la Corte Suprema de Justicia (CSJ) denegara una solicitud de extradición que había hecho el gobierno de Estados Unidos, para que el sospechoso enfrentara la justicia en aquel país.
Los magistrados del máximo tribunal denegaron la solicitud porque la Constitución de la República lo prohíbe, sin embargo remitieron el caso al Ministerio Público a fin de que fuese valorado.
La fiscal Leytón relató en audiencia que después que Centeno Cuadra acuchilló a su víctima, la arrastró hasta un cuarto de baño donde la maniató con unos pedazos de cable y la encadenó al servicio higiénico.
Después fue a la sala del negocio y encendió la radio y la televisión para que nadie escuchara los gritos que a intervalos lanzaba la víctima desde el cuarto de baño.
La funcionaria del Ministerio Público indicó que al regresar de la sala, el hombre descubrió que su víctima intentaba liberarse de las ataduras, lo que desató su ira y después de decirle: “Muérete”, le descargó múltiples cuchilladas.
Después que la violó, se retiró a la sala del negocio como si nada hubiese ocurrido.
El hecho fue descubierto por su hermana y su esposa, quienes después de reclamarle dieron parte a la Policía.
La acusación de la fiscal señala que pese a la despiadada agresión, la mujer continuó con vida, y que en un intento por consumar su cometido, Centeno Cuadra trató de estrangularla, pero sus parientes se lo impidieron.
El doctor Julio César Áreas programó para el 12 de marzo la audiencia inicial del caso.