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Coherencia

“El más elevado tipo de hombre es el que obra antes de hablar, y practica lo que profesa”.

(Confucio, filósofo chino, 551 A.C.-478 A.C.)

Reparar carreteras

Como estudiante de turismo me place leer mucha información en el Diario LA PRENSA sobre el turismo, en las que se plantea el avance y desarrollo de este rubro, como también los diferentes destinos turísticos con que actualmente cuenta Nicaragua. Pero es lamentable y vergonzoso que existan personas tapando con tierra los baches de las diferentes carreteras que nos llevan hacia lugares turísticos, cuando el Gobierno se debería de encargar de esto y hacerlo como es debido.

Ministros y diputados ganan miles de dólares, sin contar con las pensiones vitalicias otorgadas a ex presidentes, vicepresidente y ex magistrados. Ese dinero podría ser usado en la construcción de las diferentes vías terrestres que conllevan hacia los diferentes destinos turísticos.

De esta forma, nuestra gente, en vez de estar tapando baches estaría trabajando en la construcción de las carreteras, lo cual vendría a elevar su nivel de vida y la visita a lugares turísticos sería con más comodidad.

Róger Iván Pineda Pineda

Estudiante de Turismo en la UCC

Revelar fuentes

Mis felicitaciones a LA PRENSA por el trabajo periodístico titulado “Jueces amenazantes”, publicada el viernes 22 de febrero. Se dijo que allí no se estaba incluyendo a todos los jueces, pero es obvio que la gran mayoría está cooperando de alguna forma con ese cáncer que destruye a nuestros jóvenes.

Con relación a revelar la fuente de la información, las autoridades judiciales saben mejor que nadie que eso es imposible, eso no lo hace ni el Washington Post, a menos que sea una estrategia para pasarle la cuenta al periodista y al policía que brindó la información.

Alguien tiene que poner el dedo sobre la llaga, dejando a la luz del sol, quienes de verdad le tienen amor a nuestra sufrida patria. Gracias señores de LA PRENSA y adelante.

Omar Rivas

Familia y Policía

La familia como columna vertebral de la sociedad nicaragüense es víctima, lamentablemente, de grave deterioro que se refleja en una irresponsabilidad como es el cuido, protección, auxilio y vigilancia escolar de los niños y adolescentes. Me causa profunda pena como viejo educador, jurista y funcionario judicial en retiro, ver a menores de edad tranquilamente por las calles en el vergonzoso papel de “huelepega”; se ubican inclusive niñas en las vecindades de la Estación, calles aledañas a San Jerónimo, a ciencia y paciencia de vecinos y parientes; y la delegación de Mifamilia “dejar hacer y deja pasar”.

Una labor de campo con auxilio policial puede remediar a corto plazo este deterioro social. Hay crisis moral y la Iglesia debe coadyuvar con sus pastores para que los padres de familia asuman su responsabilidad a la que están obligados.

Por otro lado, en ocasiones algunas personas me han solicitado usar mi teléfono para llamadas urgentes a la Policía de Masaya, cuando son víctimas de agresiones, ofensas y abusos de dipsómanos o los conocidos bazuqueros que insultan vulgarmente a sus hijitas menores, y marcan los números de la Policía de Masaya y de preferencia el 118, Emergencias , y no hay respuestas, de eso doy fe.

Y en algunos casos esporádicos después de repetidas llamadas contestan el 4201 y ofrecen enviar el carro policial, pero cuando llega al destino los infractores están a buen recaudo.

Es necesario controlar a los “huelepega” y a menores que ocupan las calles como campo deportivo obstruyendo el tránsito de vehículos y peatones, y dejando por un lado sus estudios y tareas escolares.

Finalmente debe tener presente la Policía y bien grabado en su mente que su misión primordial es “proteger la vida, la integridad y seguridad de las personas, garantizar el libre ejercicio de los derechos y libertades de los ciudadanos, prevención y persecución del delito y preservación del orden público...”

Salvemos a nuestros niños para una futura generación responsable, respetuosa y muy digna.

Alfonso Dávila Barboza

Asesor Legal Penal, Masaya

Prevenir violencia

Todos los días los y las nicaragüenses somos testigos de la violencia y delincuencia juvenil que azota nuestro país. Las principales noticias en los diarios y televisión muestran los rostros de jóvenes, entre 16 y 25 años, que han tomado el camino equivocado, día a día, la cultura de la violencia en diversas expresiones.

Analizando la situación, nos damos cuenta de la pobre inversión que el país ha tenido para este segmento importante de nuestra población, principalmente en lo que respecta a su desarrollo humano, su educación con alternativas y su preparación técnica y/o profesional. Hoy por hoy, muchos jóvenes deambulan por las calles sin un norte, sin una preparación, sin conocimientos, sin valores, con frecuencia ni siquiera tienen una familia que los guíe y proteja, quien les enseñe el camino correcto, están a la deriva.

¿Qué se puede hacer? Algunas acciones se han tomado, en orden a priorizar un enfoque preventivo y educativo sobre el represivo, pero en todo caso el Estado y sus instituciones deben preocuparse mucho más por la juventud, de lo contrario los niveles de violencia irán en aumento y las noticias tristes seguirán apareciendo en los medios de comunicación, como la reciente muerte del poeta Danilo Torres y la del músico Arnulfo Oviedo.

Por otra parte, la UNESCO y el Gobierno acaban de firmar, el pasado 16 de febrero, un acuerdo para desarrollar acciones que conlleven a prevenir la violencia en la juventud de este país. En esta iniciativa estarán involucradas instituciones como el Ministerio de Educación, el Instituto de la Juventud, Mifamilia y algunas ONG. Se ve, además, la necesidad urgente de diseñar una estrategia de comunicación e información que pueda contribuir a promover valores de paz, tolerancia, civismo, etc., en nuestra juventud.

Esperamos que con la puesta en marcha de iniciativas como ésta, podamos de alguna forma disminuir los niveles de delincuencia que diariamente nos sacuden e impactan.

Finalmente, hago un llamado a los medios de comunicación, para que colaboren en esta tarea pautando, publicando o difundiendo mensajes dirigidos a este segmento que fortalezcan los valores y el civismo.

Este es un problema latente el cual se debe atender con la prioridad e importancia que se merece.

Claudia Valle

Comisión Nicaragüense de la UNESCO

Deuda con Rubén

La decisión de colocar en las institu-

ciones estatales las efigies de Rubén Darío y Augusto C. Sandino —los dos mayores héroes de la nación—, flanqueando el mural de la batalla de San Jacinto pintado por el chileno Luis Vergara y Ahumada, es un acierto del actual gobierno. En cambio, donar manuscritos de nuestra máxima gloria civil a un gobierno amigo no lo es.

Uno —según La Prensa Gráfica de San Salvador— corresponde Al Libertador Bolívar, oda leída el 24 de julio de 1883, por el Darío de 15 años, editada en folleto e incorporada a sus Poesías completas.

Otros versos de la misma temática son los del Himno a Bolívar del mismo año y los del Canto trunco a Bolívar, rescatado por el argentino Alberto Ghiraldo en 1945. ¿Corresponde uno de estos textos al poema Ensalmos bolivarianos, título del otro donado al mandatario venezolano? Sólo disponiendo de sus originales podríamos confirmarlo. Por tanto, sería magnífico que el Presidente de la República solicitase la devolución de los manuscritos a su homólogo venezolano y entregarle a cambio, en su próximo encuentro, fotocopias de los mismos.

En todo caso, la obra poética de nuestro Rubén no se perjudica en nada con tal donación. Ni debe preocupar a quienes hemos consagrado casi toda una vida a la investigación del padre y maestro mágico. Disponemos ya de ciento y pico de valiosos poemas suyos, ausentes en la última edición de sus Poesías Completas (1968), que esperan integrarse a una nueva edición, depurada de erratas y enriquecida con esos textos. Pero en Nicaragua los gobiernos de turno no se han preocupado del todo por organizar el equipo necesario de especialistas para emprender esa tarea que exige el principal orgullo de nuestra identidad.

Hasta cierto punto, la excepción de las últimas administraciones que han gobernado el país ha sido la del comandante Daniel Ortega, la más abierta a la promoción de Darío, pero no lo suficiente como para concebir, ejecutar y pagar la deuda pendiente de Nicaragua con Rubén. Me refiero a sus —cada vez más impostergables— Obras completas. El suscrito, con la colaboración de dariístas (en el mundo no pasamos de una docena) ya tiene trabajadas su macroestructura y microestructura en 15 volúmenes (11 de prosa, 3 de poesía y uno de cartas). El pueblo nicaragüense y el nuevo Gobierno tienen la palabra.

Jorge Eduardo Arellano

Dariísta nicaragüense

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