La Alcaldía de León realizó trámites para la compra del edificio conocido como Las Ruinas, sin someter a votación del Concejo esa decisión, confirmaron fuentes municipales. Además, la escritura fue elaborada por la asesora legal de la municipalidad, Gloria Luna, quien tiene un hijo en común con Enrique Granados Torres, propietario del local.
La municipalidad ha entregado poco más de un millón de córdobas a Granados Torres, en concepto de abono por la venta a plazo del inmueble, que fue negociado en 280 mil dólares. Pero en marzo de este año se decidió que ya no lo comprarían y el propietario del inmueble debe regresar el dinero, porque así fue acordado en el contrato.
En la sesión interna del 28 de junio de 2005, el Concejo aprobó “elaborar proyectos de financiamiento para la compra de un local adecuado para la instalación del Museo de León”, cita la certificación emitida por el secretario del Concejo, Teodoro Sánchez, con relación a esa sesión.
Sin embargo, meses después la Alcaldía ya estaba dando abonos al señor Enrique Granados Torres por la venta a plazo de Las Ruinas, local que se encuentra contiguo al Parque de los Poetas y es utilizado para fiestas comerciales.
El secretario del Concejo reconoce que ellos nunca avalaron la compra de Las Ruinas. “Comprar Las Ruinas como tal, no hemos decidido, yo vuelvo a insistir en lo que hemos decidido, que fue comprar un edificio para ubicar o que se desarrollara el Museo Arquidiocesano. Nos damos cuenta que es Las Ruinas en una sesión donde el señor Alcalde lo informó, y ya se estaba pagando”, declaró el concejal sandinista Sánchez.
Ratificó que el Concejo no participó en determinar cómo se iba a pagar el local y a qué plazo. “La Alcaldía como tal es la primera vez que compra un edificio, la ley dice que debe ser con voto calificado la aprobación de una compra, la forma de pago”, explicó el concejal ratificando que la decisión fue del alcalde sandinista Tránsito Téllez.
Por su parte, la vicealcaldesa sandinista Dora María Gurdián dijo que ella tampoco fue tomada en cuenta en esta decisión. “La sorpresa vino más tarde, cuando comenzaron los rumores dentro de la Alcaldía de que había una escritura, que se había comprado Las Ruinas. Primero que no era un edificio adecuado para lo que se quería, segundo que no es oportuno que lo hubiese hecho la licenciada Gloria Luna porque de por medio hay un hijo con el señor Granados”, dijo Gurdián.
Además indicó que nunca fue informada oficialmente sobre el contenido de la escritura. “Eso crea cierta inconformidad dentro de la población, nosotros somos simple servidores públicos, ahí el problema es cuando se hacen las cosas a espaldas”, dijo la vicealcaldesa al comentar el caso.
LA PRENSA pidió copia de ese contrato, pero la asesora legal, Gloria Luna, dijo que ya lo habían enviado al área de finanzas, pero que lo podíamos buscar en la página web de la municipalidad, sin embargo no lo encontramos.