El parlamento nicaragüense aprobó ayer una reforma a la Ley de Emergencia Energética, que evitará un alza en las facturas y permitirá a la distribuidora Unión Fenosa generar energía renovable, pero los legisladores también establecieron que no podrá vender el megavatio hora a un precio mayor a los 65 dólares.
De acuerdo con las autoridades de Gobierno y a diputados de la oficialista bancada del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), la medida servirá para controlar la crisis energética que enfrenta Nicaragua.
El Ministro de Energía y Minas, Emilio Rappaccioli, señaló que cada megavatio hora no servido en Nicaragua cuesta ochocientos dólares, cuando el racionamiento es de cincuenta megavatios.
Rappaccioli añadió que a través de la Ley de Emergencia Energética los usuarios evitarán un alza del 12 por ciento en sus cuentas.
No obstante la reforma, que permitirá a Unión Fenosa convertirse en generadora de energía renovable, sigue causando desconfianza.
“A esta empresa totalmente desacreditada, en el ejercicio de contrato que ya tiene de distribución, le estamos haciendo una concesión gratuita y graciosa para que pase a convertirse también en generador, algo así como poner al gato a cuidar la leche”, advirtió el diputado por el Movimiento Renovador Sandinista (MRS), Enrique Sáenz.
Por su parte el diputado por la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), Eliseo Núñez Hernández, informó que la inversión que Unión Fenosa deberá efectuar para generar cada megavatio será de dos millones de dólares.
Núñez Hernández, presidente de la Comisión de Infraestructura y Servicios Públicos, agregó que si Unión Fenosa está dispuesta a generar el máximo de cien megavatios de energía renovable, deberá invertir doscientos millones de dólares.
ENATREL
Además de controlar la emisión de un nuevo pliego tarifario y de permitir a las distribuidoras entrar al negocio de la generación de energía renovable, la Ley de Emergencia Energética, que envió el presidente Daniel Ortega, faculta a la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel) a realizar importaciones de energía del mercado regional y a efectuar compras en el mercado de ocasión nacional hasta por un monto de cinco millones de dólares, para ofertar dicha energía en el mercado de ocasión nacional a la distribuidora.
Enatrel deberá garantizar que la venta de esa energía no sea a un precio mayor de la que está sustituyendo.
GOBIERNO ESPERA SUPERAR DÉFICIT
Por su parte el ministro Rappaccioli comentó que el Poder Ejecutivo espera que a junio del 2008 estén disponibles en el mercado al menos 210 megavatios más de los que existen en la actualidad en el mercado.
La Ley de Emergencia Energética obliga al Ministerio de Energía y Minas a asegurar la instalación —en los próximos 10 meses— de 120 megavatios con base en fuel oil, pero Rappaccioli aseguró que producirán 210 megavatios.
Para agosto, mencionó Rappaccioli, esperan que entre a funcionar con treinta megavatios la planta Nicaragua y en octubre, con más de veinte megas, la planta Momotombo.
Rappaccioli también dijo que en julio próximo podría funcionar otra planta con capacidad de 45 megavatios.
Y otra esperanza, según Rappaccioli, son las lluvias que en los próximos meses deben caer en el Norte del país.
A eso se le deben sumar otros 40 megavatios que esperan para enero del 2008, que serían generados con plantas fuel oil.
Rappaccioli explicó que la crisis del país también obedece a que la energía se está produciendo con plantas diesel y no de fuel oil, que generan a un precio relativamente más barato.
Ayer mismo el país importó cuarenta megavatios procedentes de Guatemala y Honduras, a un precio promedio de 169 dólares el megavatio hora.