La parasitosis en el ganado vacuno, ovino y caprino “ataca” con mayor fuerza entre los meses de septiembre y noviembre, según los resultados preliminares de un estudio que realiza la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Ciencias Comerciales (UCC).
Enrique Rimbaud, decano de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UCC, señaló a LA PRENSA que el propósito del estudio es identificar los diferentes parásitos que atacan al ganado y el impacto que tienen en el sistema inmunológico de los mismos.
El estudio se realiza con el apoyo del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), en el marco del Proyecto de Fomento a la Producción y Comercialización Orgánica de Nicaragua, el cual se ejecuta con el apoyo financiero de la Cooperación Austriaca.
Como parte de la investigación, hasta el momento se han recolectado más de 23,800 muestras de heces fecales de ganado en todo el territorio nacional, las cuales han sido estudiadas en los laboratorios de la UCC.
Rimbaud sostuvo que al determinar los tipos de parásitos que atacan al ganado, esto permitirá identificar la fecha correcta en que debe desparasitar a los animales.
Aunque a través del estudio se identificó que entre los meses de septiembre a noviembre las afectaciones parasitarias se vuelven más frecuentes, Rimbaud sostuvo que esta incidencia varía según las zonas del país.
Por ejemplo, señaló que en la zona del Caribe, entre septiembre y octubre, el “ ataque” parasitario en el ganado es mayor debido al clima húmedo tropical que predomina en esta zona.
LOS EFECTOS
Hasta el momento se han detecto más de 40 tipos de parásitos, según los resultados de los análisis de las muestras fecales.
El decano de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UCC señaló que la presencia de los parásitos en el animal genera múltiples daños; afecta desde el ritmo de crecimiento hasta el sistema reproductivo del animal.
Por ejemplo, cuando los parásitos absorben parte de la sangre del ganado, como consecuencia el animal pierde hasta un 25 por ciento de su apetito, creando un efecto dominó, se reduce la cantidad productiva de leche y carne que puede generar normalmente el animal.
“Si una vaca pierde un 25 por ciento de su apetito, esto significa que hay una reducción de un 25 por ciento en la producción de carne y leche, situación que genera pérdidas incalculables en el productor”, subrayó el especialista.
ESTUDIAN PLANTAS
Como parte de la investigación Rimbaud señaló que se estudiaron diversas plantas en búsqueda de opciones para combatir los parásitos en el ganado. Sin embargo, aseguró que durante el análisis de las muestras vegetales se detectó que no eran eficaces en el combate de los parásitos.
Entre las plantas que se estudió se encuentra el apazote, las hojas y vainas de tabaco y ajo, entre otras.
“Se probó las plantas en los animales y no respondieron”, expresó.