BRASILIA.- La estabilidad de la economía y los programas sociales, sumado al carisma personal del presidente Luiz Inacio Lula da Silva, se mantienen como los pilares de la popularidad tanto del mandatario como de su gobierno, indicó el martes una firma encuestadora.
Lula cuenta con un margen de aprobación de 64% y de desaprobación de 29,8%, según el sondeo de la encuestadora privada Sensus, que entrevistó a 2.000 personas del 18 al 22 de junio pasado. Un 6,3% dijo no saber o no respondió la consulta.
Para abril pasado, la aprobación de Lula era de 63,7% y la desaprobación de 28,2%, es decir que los niveles de popularidad del presidente se mantienen estables o dentro del margen de error del sondeo de tres puntos porcentuales, dijo Ricardo Guedes, director de Sensus al presentar la muestra en una conferencia de prensa.
La aprobación del gobierno se ubicó en junio en 47,5% con respecto al 49,5% de abril, también considerado como estable, dijo Guedes. La calificación del gobierno de "regular" pasó de 34,3% en abril a 36,5% este mes, mientras la calificación "negativa" sólo varió unas décimas de 14,6% en abril a 14% este mes.
“NADA PEGA EN EL PRESIDENTE”
"Lo que mantiene la popularidad del gobierno y del presidente Lula es el buen funcionamiento de la economía, los programas sociales y el carisma personal de Lula...la encuesta revela un escenario de estabilidad positiva, nada pega en el Presidente", dijo Guedes.
Para 47,5% la economía del país es conducida de forma "adecuada" e "inadecuada para 40,6%. Un 12% no respondió o dijo no saber.
Brasil mantiene la inflación controlada, en un 1,26% acumulado en el primer trimestre del año, el desempleo alrededor de 10%, así como robustas reservas internacionales de 140.000 millones de dólares.
Con tales indicadores económicos e incluso cuando los escándalos llegan muy cerca del mandatario y la mayoría de los entrevistados considera que Lula conocía detalles de un caso denunciado, los indices de aprobación del jefe de estado se mantienen estables, agregó.
CRIMEN FUERA DE CONTROL
Un ejemplo fueron las denuncias surgidas a comienzos de mes sobre Genival Inacio da Silva o Vavá, hermano mayor del presidente, investigado por la policía por sospechas de tener contactos con miembros de una banda dedicada a juegos de azar ilegales. La semana pasada la fiscalía declinó formular cargos contra Vavá por falta de evidencias.
Un 70,7% de los entrevistados consideró que el caso de Vavá fue negativo para el gobierno y para Lula, frente a 24,5% que dijo que no fue negativo. Un 4,8% dijo no saber o no respondió.
Otra pregunta formulada a los entrevistados fue sobre la criminalidad en el país con un 76,1% considerando que la violencia y criminalidad están "fuera de control", un 18,7% respondió que están "razonablemente controladas" y 3,7% que estaban "bastante controladas".