Aparentemente oponerse a que le robaran fue la causa por la que varios delincuentes mataron a un mecánico de un balazo en la tetilla izquierda la madrugada de ayer, en el Reparto Schick, en Managua.
Juan Enrique Zapata Mairena, de 26 años, es la víctima, quien en compañía de su hermano Erick Lenín Zapata y su amigo César Augusto Gutiérrez Blandino, se dirigían a comprar comida a una fritanga, cuando fueron interceptados por ocho sujetos, entre ellos los conocidos con el alias de “Chepe Bruno”, “El Lagarto”, “El Gemelo” y “El Negro Lipsen”.
El hecho ocurrió a las 12:30 de la madrugada de ayer lunes, de los semáforos Mil Metros, dos cuadras al este, en el barrio Ángel Valentino Barrios, en la segunda etapa del Reparto Schick.
El capitán Carlos Berríos, jefe de Información y Análisis de la Policía del Distrito Cinco, informó que Zapata recibió el balazo en la tetilla izquierda y le salió en el omóplato derecho.
Indicó que la víctima y sus acompañantes primero saludaron a los delincuentes y se fueron a comprar la comida, pero cuando iban de regreso fueron interceptados por los sujetos quienes les manifestaron que les entregaran todo.
“Aparentemente Juan Enrique Zapata quiso oponerse al robo y eso provocó que uno de los sujetos sacara un arma, aparentemente calibre 38, y le propinara un balazo”, explicó el teniente Berríos.
Señaló que el hombre herido fue llevado con vida al Hospital Roberto Calderón, pero falleció en el traslado.
Juan Zapata Vanegas, de 55 años, padre del fallecido, dijo que su hijo no tenía rencillas personales con nadie porque el joven era trabajador.
El adolorido padre pidió a las autoridades de la Policía del Distrito Cinco que aclaren el caso y detengan a los autores del crimen en perjuicio de su hijo.
NO HAY DETENIDOS
El teniente Berríos, sin embargo, informó que hasta la tarde de ayer no tenían la identidad de homicidas del joven mecánico.
Señaló que a pesar de un intenso operativo que realizó la Policía la madrugada de ayer, no se logró la captura de los delincuentes que son ampliamente reconocidos por su accionar delictivo.