Mercedes Vanegas Gaitán
El resentimiento acumulado entre vecinos hizo explosión la noche del domingo y el efecto expansivo continuó hasta ayer dejando como resultado tres muertos.
La triste y trágica situación comenzó a las 10:00 p.m., del domingo, cuando los hermanos Efraín y Erick López Pineda, de 26 y 22 años, respectivamente, emboscaron a Rafael Boanerges Gutiérrez Aburto, de 24 años, alias “El Pozol” y le propinaron un machetazo en la cabeza, otro en el brazo izquierdo y una estocada en la espalda, que fue la que le quitó la vida una hora después en el Hospital Alemán Nicaragüense.
Según Ana Patricia Vásquez Sandoval, prima de los dos sujetos que le quitaron la vida a Gutiérrez Aburto, éstos lo hicieron porque “El Pozol” el pasado mes de mayo lesionó a un hermano de éstos, el cual todavía se recupera en un hospital capitalino.
Este pleito ya es viejo. Todo comenzó desde el 20 de mayo de este año, debido a que “El Pozol” apuñaló a Roberto Carlos López Pineda”, dijo Vásquez Sandoval.
El hecho ocurrió del cruce de Villa Progreso, cuadra y media abajo, en el barrio Primero de Mayo, en Managua.
DISCUSIÓN TERMINA EN HOMICIDIOS
El comisionado Luis Barrantes, jefe de la Policía del Distrito Cuatro, informó ayer que Rafael Gutiérrez Bravo, padre de “El Pozol”, pasó la mañana de ayer cerca de la vivienda de María Teresa Díaz Vásquez, de 68 años, abuela de los hermanos López Pineda, quienes mataron a “El Pozol”.
El jefe Policial dijo que se dio una discusión entre ambos y Rafael Gutiérrez Bravo, que es vigilante sacó un arma calibre 38 y le propinó a la mujer un balazo en el pecho y otro en el abdomen, que le quitó la vida de inmediato.
Teresa Díaz se encontraba en la casa en compañía de su hijo Leonardo Pineda Díaz, de 46 años, tío de los homicidas, y cuando éste quiso intervenir, el padre de “El Pozol” también le propinó dos balazos en el pecho y otro en la espalda a Leonardo.
Pineda Díaz fue trasladado en un vehículo particular al Hospital Alemán Nicaragüense, pero falleció en el camino.
Este doble homicidio ocurrió media cuadra abajo, de donde fue ultimado “El Pozol” por los hermanos López Pineda.
Según Barrantes, “El Pozol” tenía antecedentes delictivos por robo, lesiones y droga.
Jenny Isabel López Pineda, nieta de Teresa Díaz, declaró que el padre de Gutiérrez llegó primeramente a la casa donde viven ellos y que le apuntó con un revólver amenazando que la iba a matar.
“Yo tenía a mi niña en los brazos al momento que ese hombre llegó a la casa queriéndome matar. Me asusté mucho, pero no me hizo nada porque cuando lo vi con el arma en la mano y oí que me dijo que iba a matarme cerré rápido la puerta, fue cuando se dirigió a la casa de mi abuelita (Teresa Díaz)”, relató López Pineda.