Hoy se cumplen 10 años del fallecimiento de la pionera de la actuación teatral en Nicaragua, Pilar Aguirre.
Esta actriz comenzó su carrera de intérprete a los 14 años en las judeas de Semana Santa en las calles de la vieja Managua hasta alcanzar, en el Teatro González, grandes interpretaciones en obras de ópera como La Bohemia, del compositor italiano Giacamo Puccini, según contó su hijo René Alfonso Vanegas Aguirre.
“Mi mamá me contó que comenzó actuando en tarimas improvisadas en espacios vacíos que dejó el terremoto de 1931”, comentó Vanegas.
No obstante, reconoce que su mamá recibió mayor reconocimiento cuando a sus 18 años formó parte de la Compañía Encanto, de Paco García y de la Compañía de Silvia Villalaz.
Madame Butterfly, de Giacamo Puccini, Bodas de Sangre, de Federico García Lorca y Los Árboles Mueren de Pie, de Alejandro Casona, son algunas de las óperas y obras que esta actriz protagonizó en su destacada trayectoria artística, tanto a nivel nacional como internacional. Además, su actuación trascendió a las cintas cinematográficas como el largometraje Alcino y El Cóndor, bajo la dirección del chileno Miguel Litin y los cortometrajes Manuel y Milagro en el Bosque, ambos nicaragüenses.
Es por ello que se le homenajeó dando su nombre a la Sala Experimental del Teatro Nacional Rubén Darío hace ocho años.
Su hijo René también expresó estar muy agradecido por la vela que en ese entonces el Ministro de la Cultura, Clemente Guido, hizo en el teatro nacional, donde también fue declarada como la primera nicaragüense que se le otorgaba el Premio Nacional de Humanidades, por su valioso aporte al arte y la cultura de Nicaragua.