Brasil será la Arabia Saudita del etanol (el combustible de caña de azúcar alternativo a la gasolina) y sus exportaciones podrán triplicar en los próximos cinco años, según estimaciones del director de Abastecimiento de la estatal Petrobras, Paulo Roberto Costa.
“Brasil lo tiene todo para ser la Arabia Saudita del etanol. Será el gran abastecedor de biocombustibles del mundo en los próximos años”, dijo Costa en entrevista al diario O Globo.
El ejecutivo explicó que Brasil pretende triplicar las exportaciones de etanol en los próximos cinco años, de 3,400 millones de litros en el 2006, a 9,000 millones en el 2012. El sector privado asumiría 5,500 millones de litros en exportaciones, y la estatal del petróleo Petrobras, 3,500.
El objetivo de Petrobras es enfocar los mayores mercados potenciales: el primero, Japón (que añadirá tres por ciento de etanol a la gasolina en el 2010), Nigeria, Estados Unidos y Venezuela, dijo el director.
También indicó que la empresa ha recibido el interés de representantes de Corea del Sur y China.
A pesar de ser empresa petrolera, Petrobras prevé destacadas inversiones en el sector de biocombustibles: 2,500 millones de dólares en los próximos tres años en proyectos para el desarrollo, construcción de usinas (plantas productoras) y ductos de etanol.
El entusiasmo de Petrobras, sin embargo, es matizado por el sector privado, destaca Globo, que también entrevistó al director técnico de la Unión de la Industria Cañera (Unica), Antonio de Padua Rodrigues.
Afirmó que el codiciado contrato con Japón no interesa tanto al sector privado como a Petrobras, porque los japoneses quieren un contrato de abastecimiento a muy largo plazo, de 15 a 20 años, con precios establecidos.
“El empresariado quiere correr riesgos, no quiere quedar preso de contratos tan largos ni a un único mercado. Todos saben de la volatilidad de los precios”, dijo de Padua Rodrigues.
Brasil es el mayor productor y exportador mundial de etanol de caña de azúcar. Entre tanto, Arabia Saudita es el mayor productor de petróleo.
TAMBIÉN BIOELECTRICIDAD
Brasil dispone de un enorme potencial de desarrollo de su producción de electricidad a partir de desechos de caña de azúcar, también materia prima para la fabricación de etanol.
De aquí al 2020, utilizando las montañas de bagazo, desecho fibroso resultante de la extracción del jugo de la caña para la producción de azúcar y etanol, así como de la hojarasca, Brasil podría multiplicar por cuatro su producción de bioelectricidad a 20,000 megawatts (MW), con lo que cubriría 20 por ciento de su consumo.