El Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor) y el Instituto - Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) intensificaron la campaña de rastreo y contención de la leprosis de los cítricos, que afecta a plantaciones localizadas en al menos siete departamentos de Nicaragua.
La leprosis de los cítricos es una enfermedad causada por un virus, que está asociada con las especies de ácaros del género Brevipalpus.
El virus está diseminado en los departamentos de Estelí, Madriz, Nueva Segovia, Jinotega, Masaya, León y Chinandega.
El programa de contención y erradicación de la leprosis en cítricos inició en el 2005, período durante el cual se logró erradicar la enfermedad en los departamentos de Rivas y Río San Juan, donde se concentra el 50 por ciento de las áreas de siembra de cítricos en el país, según las cifras oficiales.
En Nicaragua existen al menos 9,000 hectáreas de tierras destinadas para el cultivo de cítricos, según cifras del IICA.
MUY DAÑINA
La leprosis es una enfermedad que “es mortal para todos los cítricos, ataca específicamente a frutos como las naranjas, toronjas y mandarinas”, explicó Livio Sáenz, responsable de Sanidad Agropecuaria del IICA.
El especialista señaló que cuando el virus es detectado en la planta, el productor debe podar las ramas afectadas y aplicar pesticidas que contienen ácaro. Posteriormente se deben quemar las partes afectadas de la planta, por ejemplo las ramas, para evitar que la enfermedad se extienda a otros árboles.
Sáenz señaló que en Centroamérica el virus apareció por primera vez en Panamá, desde donde se fue diseminando a toda la región.
LAS PROHIBICIONES
El Magfor y el IICA mantienen un monitoreo continuo en Rivas y Río San Juan, para evitar que la enfermedad pueda afectar a las plantaciones de cítricos localizadas en ambos departamentos.
Entre las medidas que se están implementado figuran prohibir la introducción de plantas procedentes de los departamentos afectados por el virus, para evitar el contagio de los árboles en Rivas y Río San Juan, explicó Sáenz.
“Nosotros estamos trabajando con los productores de esos departamentos (Rivas y Río San Juan) para evitar que ellos lleven plantíos que estén contagiados con el virus”, sostuvo.
Entre los síntomas que presenta una planta afectada por el virus sobresalen el arrugamiento de las hojas, los frutos presentan deformaciones y por lo tanto, no es comestible, explicó el especialista a LA PRENSA.