Los policías escoltas Fabio Sebastián Narváez y Jairo Patricio Mejía Soza, sentenciados a tres años de cárcel por agredir a un teniente coronel del Ejército, fueron beneficiados con la condena condicional y ya se encuentran en libertad, según determinó la juez Tercero Distrito Penal de Ejecución de Sentencia y Vigilancia Penitenciaria, Gertrudis Rosario Gaitán.
Los oficiales, quienes ya cumplieron una suspensión de sus funciones, fueron condenados por haber propinado una fuerte golpiza al teniente coronel Adolfo López Quintero, en el sector del parque Las Piedrecitas, el martes primero de agosto del pasado año 2006, supuestamente porque el militar había intentado aventajar la caravana del entonces Vicepresidente de la República, Alfredo Gómez Urcuyo.
La juez Gaitán explicó que se basó en el artículo 103 del Código Penal para resolver la petición de suspensión de ejecución que realizó el representante de los procesados, el abogado Gerardo González Guido.
Dicho artículo expone que cuando la pena que se impuso al reo no excede de 3 años, podrá el juez suspender la ejecución de la sentencia por un período de prueba de 2 a 5 años.
De esa forma los policías obtuvieron su libertad, pero no podrán acercarse al teniente coronel López, deberán presentarse una vez al mes por dos años a los Juzgados, no pueden concurrir a expendios de bebidas alcohólicas y si cometieren algún delito la suspensión de la pena se revoca y deberán caer presos.
PIDEN DISCULPAS
Los policías explicaron a la juez Gaitán que son padres de familia y necesitaban recibir el beneficio de condena condicional, para seguir trabajando.
A la víctima, quien en todo momento se opuso a que salieran libres, le pidieron disculpas por haberlo golpeado.