El lanzador derecho Juan Carlos Ramírez, uno de los pocos nicas —quizá el único ahora que Gonzalo López está inactivo— que recibe el tratamiento de un súper prospecto en las Ligas Menores, hizo su debut en Clase A corta la noche del miércoles, con el equipo Everett Aqua Sox.
Ramírez permitió cuatro carreras en 5.1 entradas, camino a una derrota 8-2 ante Yakima. La actuación del veloz carabinero capitalino no fue tan frágil como parece, pues solamente admitió tres hits y abanicó a siete bateadores, pero tres boletos y un golpe lo metieron en líos.
El tirador nica, comparado en la organización de los Marineros de Seattle con el fenómeno venezolano Félix Hernández, estuvo implacable entre la segunda y quinta entradas, enfrentando al mínimo de bateadores por inning, mientras recetaba cinco de sus siete “chocolates”.
El problema estuvo cuando perdió la brújula. En el primer episodio, abrió con una base y un golpe, y aunque luego consiguió dos outs, Aaron Anke disparó doble que limpió las colchonetas. Y en el quinto, con la pizarra 2-2, obsequió dos pasaportes consecutivos y salió de juego después que ponchó por tercera vez a Joseph Batten.
Los dos corredores que dejó de herencia anotaron y por eso el nica perdió.
En la misma categoría que Ramírez, pero en una liga diferente, Evert Cabrera ha conectado cuatro hits en los primeros dos juegos de la temporada con Tri City, de la organización de Washington.
Cabrera batea de 8-4 con un doble, un triple, cuatro anotadas y un robo, como primer bate y campocorto. Esto después que estuvo una semana en Clase A fuerte, en donde ligó cuatro imparables en 15 turnos.
En el Juego de Estrellas de la Liga de Carolina, frente a la Liga de California, Ofilio Castro alineó como noveno bate y segunda base de los primeros, y en dos viajes al plato disparó un hit y anotó una carrera.