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El turismo es uno de los sectores de Nicaragua con mayor potencial para invertir, pero necesita seguridad jurídica como una Ley de Zonas Costeras. (LA PRENSA/ARCHIVO)
Inversiones buscan brújula
La administración del presidente Daniel Ortega tiene el reto de mantener el ritmo de crecimiento que han registrado las inversiones desde el retorno de la democracia a Nicaragua. ¿Podrá hacerlo? Analistas, políticos, funcionarios del Gobierno y representantes de organismos internacionales presentan las perspectivas mayormente llenas de retos
Mario José Moncada, Girlani Martínez Stepe y Arlen Cerda
MANAGUA Y ATLANTA
economia@laprensa.com.ni
El efecto Alba

El acuerdo conocido como Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), al que Nicaragua se adhirió en enero, un día después de que asumió el poder del presidente Daniel Ortega, ha empezado a desmejorar el clima para hacer negocios y la imagen internacional de Nicaragua.

“Nicaragua está entre los cinco peores países en América Latina en la categoría ambiente socio-político”, confirmó Joachim Bamrud, editor en jefe de la prestigiosa revista especializada Latin Business Chronicle, de Estados Unidos, al referirse recientemente a los resultados de un ranking que anualmente elabora el medio.

En la categoría citada, de las cinco que se toman en cuenta, Nicaragua ocupa la posición número 15, Haití se ubica en el lugar 16, Venezuela en el 17, Ecuador en el 18 y Bolivia en el 19, el último escalón.

Al Alba pertenecen Venezuela, Cuba y Bolivia, aunque Ecuador, donde gobierna Rafael Correa, de la izquierda, no se suma oficialmente a la iniciativa empujada por el presidente venezolano, Hugo Chávez.

En algunos de estos países, como Venezuela y Bolivia, sus respectivos gobiernos han emprendido procesos de nacionalización de sectores como el petrolero y de las telecomunicaciones, y han aumentado los controles a la economía.

“Nicaragua recibe bajos puntos, en parte, como resultado de las nuevas políticas y la incertidumbre que eso ha generado”, indicó Bamrud en mayo, al detallar que en la categoría del ambiente sociopolítico se analizan las libertades y la estabilidad política, las políticas gubernamentales para hacer negocios, así como la transparencia y la seguridad.

Robert Mosbacher, presidente y director de la Corporación para las Inversiones Privadas en el Exterior (OPIC), de Estados Unidos, indicó a LA PRENSA en mayo cuando visitó Managua que los resultados del citado ranking son “el reflejo un poco de la preocupación en el ámbito político, de algunas declaraciones del Gobierno que reflejan la simpatía con los países que usted mencionó”.

No obstante, dijo que es importante que se mantengan las reglas jurídicas y se respete la propiedad privada, dos de las principales condiciones para hacer negocios en Nicaragua, porque recordó que “no creo que se vayan a alejar las inversiones si siguen las reglas (estables)”.

Venezuela cerró el 2006 con una reducción de 543 millones de dólares en inversión extranjera, según la Comisión para América Latina y el Caribe (Cepal).

BM: urgen cadenas de valor

El principal reto que tiene el Gobierno de Nicaragua es mantener el ritmo de atracción de inversiones como un motor para el desarrollo, sostiene Damien Shiels, jefe de la Oficina de Promoción de Inversiones del Servicio de Asesoría sobre Clima de Inversiones de la Corporación Financiera Internacional (IFC), del Banco Mundial (BM).

“Es fundamental la atracción de inversiones extranjeras orientadas a la exportación”, afirma, al agregar que países con economías desarrolladas han impulsado exitosamente estrategias de promoción de inversiones extranjeras en una combinación de medidas para ello.

En el caso de Irlanda, en Europa, comenzaron con inversiones en el sector textil primario, el cual fue desarrollándose a partir de un proceso de capacitación y especialización de la mano de las empresas.

“Seguimos (Nicaragua) atrayendo inversiones en textiles y confección, pero también vayamos buscando las siguientes actividades en la cadena de valor”, agrega Shiels, al destacar la necesidad de dar un salto en la calidad de las mismas inversiones.

Esto es, según explica, pasar de la actividad textil básica a textil avanzado y luego a otras actividades como electrónica básica. Un proceso en el que la educación juega un papel fundamental.

El salto en la calidad de las inversiones es un aspecto fundamental ya que una de las tendencias de las empresas internacionales es integrar cada vez más sus procesos productivos, asegura.

Con la globalización, las empresas producen sus artículos con componentes fabricados en diferentes partes. Ahora, buscan un mayor acercamiento y homogeneización de la producción, lo cual abre oportunidades para países con Nicaragua, que cuenta con ventajas adicionales como los Tratados de Libre Comercio (TLC).

Por otro lado, Shiels coincide con diferentes expertos nacionales en la necesidad de contar con infraestructura básica como carreteras y puertos, lo mismo que facilidades en los trámites para las empresas establecidas y las que desean establecerse.

Luis Núñez Salmerón

Un pedacito

Durante el 2006 Latinoamérica y el Caribe recibieron en Inversión Extranjera Directa (IED) 72,439 millones de dólares, de los cuales 2,640 correspondieron a Centroamérica, incluida Nicaragua, según la Cepal.

Desde 1992, poco después del retorno de la democracia en Nicaragua, el país ha registrado un creciente aumento de la Inversión Extranjera Directa (IED), dinero que contribuye a la generación de nuevos puestos de trabajo, y con ello, a mejorar las condiciones de vida de los nicaragüenses.

Pero ahora con un gobierno de izquierda, liderado por el presidente Daniel Ortega, muchos temen que esta tendencia positiva pueda encontrar “un muro” o una “cuesta” que podría dificultar el buen desempeño de las inversiones.

La Comisión Económica para América Latina (CEPAL) indica, en un informe sobre el comportamiento de la IED en el subcontinente, enviado a LA PRENSA, que Nicaragua ha logrado pasar de “jalar” 62 millones de dólares en capitales extranjeros promedio anual entre 1992 y 1996, a 235 millones entre 1997 y el 2001, cifra que sube ligeramente a 237 millones en el período 2002-2006.

Sólo entre el 2005 y el 2006 la IED en Nicaragua saltó de 241 a 290 millones de dólares, según las cifras de la CEPAL, pero que para el Banco Central de Nicaragua (BCN) corresponden a 241.1 millones y 283.3 millones de dólares, respectivamente, según sus cifras.

DOS CLUB DE PAÍSES

“De retroceder (en la atracción de capitales) sería francamente desastroso para las posibilidades de empleos y reducción de la pobreza”, proyecta Edmundo Jarquín, ex candidato a la Presidencia por el Movimiento Renovador Sandinista (MRS) y ex funcionario del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

La pobreza afecta, por ahora, a poco más de tres millones de nicaragüenses, de una población total de 5.1 millones, según las cifras oficiales.

El también ex Jefe de Gabinete del Secretario General Iberoamericano, Enrique Iglesias, ex presidente del BID en la Secretaría General Iberoamericana, cuya sede está en Madrid, sostiene que sin duda “dos cosas se necesitan: aumentar la confianza política y aumentar la seguridad jurídica. No hay otra fórmula”, sostiene.

“Hay que recordar lo que dice Andrés Oppenheimer (el periodista y escritor), que el mundo se divide entre dos clases de países: los que atraen inversiones y los que las ahuyentan, y los países exitosos están en el club de los países que atraen inversiones”, dice Jarquín, ex Ministro de Cooperación Externa y ex embajador del Gobierno sandinista en los años ochenta.

¿Y hacia dónde iríamos este año?, le pregunta LA PRENSA. “Nos estábamos moviendo hacia ese club (de los países que atraen inversiones), y ahora hay que ver qué es lo que está pasando”, responde. A su juicio “no está” claro el norte para las inversiones.

Por ello, insiste en que la inseguridad jurídica deteriora el clima de inversiones. Lo que significa que no se generan los empleos que el pueblo necesita para salir de la pobreza: al menos 100 mil empleos sólo para garantizar un trabajo para igual número de jóvenes que cada año entran a la Población Económicamente Activa (PEA).

“MUCHO RUIDO Y POCAS NUECES”

El economista, Néstor Avendaño, indica que ve una “gran apertura” de parte del Gobierno para la atracción de inversiones. Sin embargo, advierte que no ve “seriedad” para lograr las mismas.

“Lo que veo son muchas conversaciones, pero pocos ingresos de inversionistas”, señaló Avendaño.

Para Avendaño en el Gobierno hay “falta de transparencia en el manejo de la política económica” y citó como ejemplo que “no es el mismo estar explicando a cuentagotas lo que se discute en política económica con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que conocer el planteamiento integral del Gobierno de Nicaragua en cuanto a la conducción de la economía en el mediano plazo”.

El también economista José Luis Medal señaló, por su parte, que “el riesgo país ha aumentado y esto indica a los inversionistas que tienen que ser más cautelosos” y agregó que “el Gobierno tiene una política de doble discurso”.

Para Medal, “el modelo económico del Gobierno a largo plazo no está claro y con la suscripción de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba) y el modelo de socialismo bolivariano (impulsado por el mandatario venezolano Hugo Chávez), que es la aspiración ideológica del Gobierno, aumenta el riesgo país”.

También advierte que “la actual política exterior de Nicaragua es contradictoria con los intereses económicos del país. Me da la impresión de que se protagoniza una especie de protagonismo político ideológico internacional ante las prioridades económicas nacionales”, dice.

Ortega realizó una gira por Venezuela, Argelia, Libia, Irán, Senegal y Cuba; mientras el vicepresidente Jaime Morales Carazo asistió a un Foro de Competitividad en Atlanta, Estados Unidos.

Medal sugirió que el Gobierno preste más atención a los mercados potenciales y tradicionales del país como Centroamérica, Estados Unidos y Europa, pues países tan lejanos como Libia e Irán representan oportunidades limitadas para el país y con pocas garantías en el largo plazo.

Avendaño aconseja al Gobierno ser más transparente, menos populista y más efectivo en pretender una reestructuración de la deuda interna (equivalente a unos 1,300 millones de dólares) y la realización de una reforma tributaria, que su administración ha indicado realizará, sobre lo cual no se conocen mayores detalles.

De lo contrario, dice Avendaño, habrá un deterioro de la confianza y el clima apropiado para elevar el desempeño económico y atraer más inversión.

POTENCIALIDADES Y DEBILIDADES

Álvaro Baltodano, secretario ejecutivo de la Corporación de Zonas Francas (CZF), sostiene que el país tiene muchas ventajas para seguir con el ritmo de crecimiento de las inversiones.

Pero admite que también existen obstáculos, entre ellos el problema del costo del servicio de la energía eléctrica y la falta de la infraestructura adecuada, como un puerto en la Costa del Caribe para facilitar las exportaciones, por ejemplo.

Baltodano, quien formó parte de la delegación nicaragüense que participó en el Foro de Competitividad de las Américas que se efectuó en Atlanta, Georgia, dice que entre los factores que favorecen a Nicaragua están el recurso humano, la mano de obra, y el acceso a mercado, es decir las facilidades que el país ha logrado en los últimos años para exportar en condiciones favorables, en especial a países con los que se tienen Tratados de Libre Comercio (TLC) como México y Estados Unidos.

Destaca que las oportunidades de inversión están, por ejemplo, en las áreas de textiles y confección, servicios logísticos, agroindustria, productos lácteos, producción de etanol y biodiesel, turismo y ecoturismo.

No obstante, admite que el costo de la energía incide en los costos de producción, ya que en Nicaragua es de 0.12 centavos dólar kilovatio hora, y comprando directamente a la generadora es de 0.10 centavos. Comparó que en Estados Unidos es de 0.04 centavos y en México es de 0.09 centavos.

“Este costo de energía alto se da a causa de que su producción es fundamentalmente térmica. Sólo el 22 por ciento de la energía es renovable y el 68 por ciento de la energía es generación térmica. En el 2011, la generación renovable será del 52 por ciento, y la generación térmica será del 48 por ciento. El cambio es drástico”, dice el ejecutivo.

Hizo esta referencia para indicar que, disminuyendo el precio de la energía, tomando en consideración el costo de la mano de obra, “nos pondría en una mejor posición competitiva y si sumamos el potencial de la producción de etanol y biodiesel, nuestra posición mejorará aún más”.

Con relación a las intervenciones de los representantes centroamericanos en el panel en Atlanta, Georgia, Estados Unidos, Baltodano expresó: “Coincido con los compañeros centroamericanos que nosotros estamos compitiendo con Asia, no entre nosotros, las industrias se van a mover a los países de acuerdo a la competitividad de cada nación, así funciona el inversionista”.

“Lo que necesitamos es aunar esfuerzos en la región para ser competitivos y la única forma de competir con Asia es bajando costos, pero no de la mano de obra, tenemos que bajar costos en otras áreas, por eso mencioné la energía y el transporte con la producción del biodiesel y el etanol”, añade.

Al cierre de esta edición el Gobierno presentaba, en conjunto con los empresarios, los llamados Ejes de Desarrollo, mediante los cuales promete fomentar cambios en sectores claves de la economía y la producción nacional.

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