Estados Unidos “está pagando con una severa pérdida de influencia y prestigio” las consecuencias de haber ignorado por años a la América Latina, dijo ayer el presidente de un comité del Congreso.
“Ahora, en nuestras propias narices, nuestros vecinos están librando una mini-sublevación”, declaró Tom Lantos, presidente del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, en la apertura de la audiencia “Sudamérica y los Estados Unidos: cómo arreglar una relación fallida”.
Para el Gobierno del presidente George W. Bush, Sudamérica está “ligeramente por encima de la Antártida en su lista de prioridades”, afirmó.
El reto actual para Estados Unidos en Sudamérica está en tres frentes, según Peter H. Smith, profesor en la Universidad de California: mejoramiento de prestigio, respuesta constructiva a la nueva izquierda, y abandono de la política de poca visión para superar la campaña del presidente venezolano Hugo Chávez.
Lantos declaró que Chávez saltó al “vacío regional de poder”.