El presidente Álvaro Uribe negó que durante su campaña electoral en el 2001 ingresara dinero de “origen dudoso”, tras insinuaciones del narcotraficante Fabio Ochoa Vasco sobre el supuesto apoyo financiero de grupos paramilitares al mandatario.
Uribe dijo el martes que se refiere a las declaraciones de Ochoa “por el temor que estas comunicaciones de testimonios de delincuentes que no concurren a la justicia, que están en la clandestinidad y fugitivos, le hagan daño especialmente en la arena internacional a nuestro país”.
Agregó que en el 2001 “se tomaron todas las medidas para evitar que entraran dineros de criminales de origen dudoso (a su campaña), se sacaron los avisos públicos pertinentes anunciando que el único que podía recibir dinero para la campaña era el doctor Fabio Echeverri”.
Agregó que también se verificó con la lista Clinton, elaborada por el ex presidente estadounidense Bill Clinton y que incluye a empresas vinculadas con la actividad financiera del narcotráfico, para que “quienes originaran fondos para la campaña no tuvieran problemas con la justicia” de ese país.
Ochoa dijo en una entrevista a la revista Semana que supo de los apoyos de paramilitares a Uribe por su relación con el comandante de esas milicias de extrema derecha Salvatore Mancuso, con quien supuestamente trabajó por años, pero con quien tiene diferencias desde el 2005.
Las autoridades de Estados Unidos y Colombia ofrecen cinco millones de dólares a quien entregue a Ochoa Vasco, quien reveló que su historial como traficante se remonta a inicios de los años ochenta.
Ochoa dijo que en marzo de 2002, “cuando Uribe comenzó a repuntar en las encuestas... llegó una camioneta Hilux y se bajaron dos hombres de unos 45 y 38 años, paisas, pero venían de Bogotá... Mancuso les dio la orden a dos de sus hombres de seguridad de que subieran al carro tres maletas llenas de billetes de cien dólares”, dijo Ochoa Vasco a la publicación.
Mancuso declaró a la radio W que “entregué dinero a comités para que movilizaran a población y salieran a votar... (pero) básicamente nunca a favor del Presidente”, aunque afirmó que se identificaban con su ideología.
UN “PARA” EN VÍDEO
La policía secreta colombiana confirmó el martes la presencia de un comandante paramilitar en una reunión proselitista en el 2001 con el entonces candidato Álvaro Uribe, pero quien seguramente no conocía los vínculos del individuo con las milicias de extrema derecha.
El Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), como se llama la policía secreta, emitió un comunicado en el que confirmó que en la filmación del 31 de octubre de 2001 de una reunión política pública de Uribe sí “aparece Fremio Sánchez Carreño, alias comandante Esteban o Juan Carlos”.
Pero, citando a testigos que no identificó, el organismo sostuvo que “era imposible de conocer sus vínculos con las AUC (Autodefensas Unidas de Colombia) porque si ellos como dirigentes cívicos de la región no lo identificaron, mucho menos podría hacerlo el candidato”.