El brasileño Roberto Carlos ha iniciado su periplo como nuevo jugador del Fenerbahce, con unas jornadas realmente intensas que comenzaron con un espectacular recibimiento en Estambul y que han tenido su continuidad con el reconocimiento médico, la firma del contrato y la presentación ante los medios informativos y la calurosa afición.
Roberto Carlos, tras más de una década en el Real Madrid —llegó al Santiago Bernabéu en 1996—, con el que ha logrado entre otros logros tres Ligas de Campeones, fue recibido como un héroe en el aeropuerto de Estambul, adonde llegó en un vuelo privado.
El lateral izquierdo, de 34 años, fue vitoreado por miles de seguidores del equipo turco antes de quedar alojado en un hotel para luego completar el reconocimiento médico en el Acibadem Hospital antes de trasladarse a un enfervorizado y atestado estadio Skr Saracoglu, al menos en la tribuna principal, que fue la abierta al público.
Allí, tras visitar el museo del club, tuvo lugar el acto de la firma del contrato entre el campeón del mundo brasileño y el Fenerbahce, cuyo presidente, Aziz Yildirim, indicó que estaban “viviendo un día histórico”.
Roberto Carlos no cesó de mostrar su tradicional buen humor y su sonrisa y se enfundó la camiseta amarilla y azul del Fenerbahce. Incluso se atrevió a decir alguna palabra en turco para mayor fervor de la hinchada.
El ex madridista manifestó que esperaba conseguir los títulos más importantes.