Costa Rica importará a finales de mes, desde Nicaragua, mano de obra temporal para satisfacer la demanda de trabajadores en el sector de la construcción, que se estima será de 20 mil operarios (albañiles, ayudantes y similares) durante el segundo semestre del 2007.
La noticia, que era un rumor a voces, la confirmó el Viceministro del Trabajo, Guillermo Matamoros, quien explicó que la idea es que los obreros nicaragüenses viajen por un período determinado a Costa Rica con un permiso laboral, con la condición que cuando la obra termine se regresen a Nicaragua.
Este tipo de iniciativas ya se aplica en el sector azucarero, área donde los nicaragüenses vienen durante la zafra y luego son devueltos por sus patronos o contratistas.
También se aplica en la recolecta de naranja, donde la iniciativa ha servido para mejorar las condiciones laborales de los inmigrantes, según informes del área de Migraciones Laborales de este ministerio.
En el área de construcción es la primera vez que se importaría trabajadores nicaragüenses, debido a una solicitud planteada por la Cámara Costarricense de la Construcción, cuyo presidente, Jaime Molina, ha pegado el grito al cielo ante la necesidad de trabajadores, pero además ha advertido que la situación podría empeorar si más pinoleros deciden seguir viajando a El Salvador o a Panamá, países que también suplen la demanda de mano de obra.
Esta Cámara estima que en lo que resta del año necesitarán unos 20 mil trabajadores, sobre todo en zonas turísticas como Guanacaste y Puntarena.
El año entrante requerirán 77 mil y en el 2009 140 mil.
“Esto significa que si no conseguimos movilizar gente costarricense, vamos a tener que apoyarnos con mano de obra extranjera. Estamos haciendo los estudios para determinar realmente cuánto es el faltante”, dijo Matamoros.
“Esperamos que el estudio termine a finales de mes”, añadió.
Explicó que una vez culminado el estudio, estarían coordinando con maestros de obra y a su vez con el Ministerio de Trabajo de Nicaragua para trasladar a trabajadores temporales.
URGEN LEY MIGRATORIA
Por su parte Molina manifestó que el sector construcción actualmente emplea a unas 125 mil personas de manera directa, con un incremento anual del nueve por ciento.
De los 125 mil empleos directos, el 65 por ciento son nicaragüenses, pero muchos no tienen legalizada su condición migratoria.
“Es urgente que entre en vigencia una nueva ley de migración, ya que actualmente están teniendo problemas para llenar todas las plazas, por lo que solicitamos al Gobierno una reforma que flexibilice el ingreso de esos trabajadores”, dijo Molina.