A pesar de los estragos que hasta la fecha han causado las últimas lluvias en la capital, los daños son “mínimos”, en comparación a lo que viene cuando esté más adentrado el invierno, auguró el Alcalde de Managua, Dionisio Marenco.
“Ahorita no se preocupen mucho por las lluvias, preocúpense como por el mes de septiembre”, dijo el alcalde, con la expresión de quien anuncia la llegada irremediable de una gran catástrofe.
Según el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), el cual mantiene estrecha comunicación con el Centro Nacional de Huracanes, se estima que entre agosto, septiembre y octubre se creará la mayoría de huracanes de la temporada que recién inicia en el Océano Atlántico.
Carlos Zapata, pronosticador de turno del Ineter, explicó que también se espera como normal en este presente invierno la llegada de unas 70 ondas tropicales al país.
DENGUE AL ACECHO
El Alcalde de Managua también exhortó a las autoridades gubernamentales a declarar una alerta nacional para combatir la enfermedad del dengue, que en lo que va del año ha afectado a casi cuatrocientos nicaragüenses.
El dengue, que de acuerdo con el alcalde sandinista es una verdadera epidemia, también ha cobrado la muerte de tres personas, dos de ellas habitantes de Managua, y otra de Masaya.
“Ahorita hay una epidemia de dengue que puede acabar con Managua. El problema del dengue necesita una intervención grande, el zancudo no está en la basura, está en el agua”, dijo Marenco, al reiterar la necesidad de declarar una alerta nacional para combatir ese mal.
Según el Ministerio de Salud (Minsa), cerca de un cinco por ciento de las viviendas del país tienen la presencia del vector transmisor del dengue.
A la fecha se registran unos 322 casos de dengue clásico y 35 de la variante hemorrágica.