Diputados ante el Congreso de Guatemala se muestran temerosos de aprobar una Comisión Internacional contra la Impunidad (Cicig), que tiene el aval de las Naciones Unidas, porque podría ponerlos bajo investigación, según fuentes parlamentarias.
“Muchos (diputados) creen que esa entidad se inmiscuirá en asuntos de Estado. Otros, que pondrá a la clase política en la palestra” porque podrían ser investigados, afirmó a la prensa el diputado del opositor Partido de Avanzada Nacional (PAN, derecha), Mario Vásquez.
La aprobación de la Cicig en el Congreso ha encontrado obstáculos, pues los diputados están en receso y la Junta Directiva ha convocado a cinco sesiones extraordinarias para tratar el tema, pero nunca se reúne el quórum, lo que ha causado enfrentamientos entre legisladores.
El más reciente se registró el martes pasado cuando el opositor, Mario Taracena, enfurecido lanzó una botella de agua al presidente del Organismo Legislativo, Rubén Darío Morales, que no ha querido incluir hasta ahora el tema en el orden del día de las sesiones extraordinarias.
Taracena, de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE, socialdemócrata), asegura que el temor de los diputados para discutir la iniciativa es porque algunos pueden tener vínculos con el crimen organizado.
“El crimen organizado ha logrado bloquear esa ley, porque tiene soldados aquí adentro. No quiero dar nombres, porque quiero seguir vivo”, afirmó.
“Cicig es un arma interesante, impulsada por Estados Unidos para perseguir el narcotráfico y el lavado de dinero; si alguno de los muchachos (diputados) se dedica a esas actividades, seguro que tiene miedo”, indicó a su vez el parlamentario Pablo Duarte, del Partido Unionista.
“No cambiaremos de opinión. Se viola la soberanía en el momento en que se deja entrar a investigadores extranjeros para tareas que corresponden al Ministerio Público (Fiscalía)”, justificó Aristides Crepo, del Frente Republicano Guatemalteco (FRG, derecha), del ex dictador Efraín Ríos Montt.
El vicepresidente guatemalteco, Eduardo Stein, afirmó la semana pasada que el retraso en la aprobación de la Cicig por el Congreso genera un impacto negativo del país a nivel internacional y descrédito a la labor legislativa.