Las autoridades agropecuarias de Nicaragua, en coordinación con la cooperación internacional, iniciaron la segunda fase de ejecución del programa de erradicación de la mosca de la fruta al norte del Lago Xolotlán en Managua.
Los esfuerzos están encaminados a lograr declarar libre de esta plaga una área de 484 kilómetros cuadrados de extensión en el municipio de San Francisco Libre, con elevado potencial para la producción de frutas tropicales, que podrían ser exportadas.
La Dirección General de Sanidad Agropecuaria (DGPSA) del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor), con fondos aportados por el Gobierno de los Estados Unidos, comenzó oficialmente el pasado 15 de junio la segunda fase del programa de erradicación de la plaga, considerada entre las más peligrosas de los frutales, en particular los cítricos.
MUY DAÑINA
La mosca adulta, apenas más pequeña que la mosca casera, se alimenta de las frutas o jugos de la planta hasta que alcanza la madurez sexual, según advierte un informe del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), una de las entidades internacionales que apoya el proyecto.
La mosca luego deposita los huevos en una cavidad debajo de la cáscara de la fruta, en donde las larvas que depositó barrenan la pulpa de los frutos durante 10 a 20 días, provocando la pudrición y la caída de la fruta.
Una mosca puede poner hasta 400 huevos.
El IICA participará en el monitoreo y la supervisión técnica de las acciones para erradicar la mosca de la fruta y otros cinco proyectos adicionales también en el sector agropecuario, en el marco del Convenio Alimentos para el Progreso, firmado por los gobiernos de los Estados Unidos y Nicaragua.
“En la franja norte del Lago Xolotlán se ha detectado la mosca de la fruta únicamente en zonas pobladas y desde hace varios meses no se detecta en áreas rurales”, aseguró el Representante del IICA en Nicaragua. Gerardo Escudero.
Explicó que la mosca de la fruta se ha extendido en todo el territorio nicaragüense, con la única excepción de la Isla de Ometepe, ubicada en el Gran Lago de Nicaragua.
COMBINACIÓN DE TÉCNICAS
La guerra contra la mosca de la fruta se desarrolla al norte del Lago Xolotlán, a través de diversas técnicas, entre ellas el uso de trampas con feromonas para atraer al insecto, la aplicación de pesticidas aprobados internacionalmente, la recolección de frutos caídos para examinarlos y constatar si tienen o no afectaciones.
La región donde se desarrolla el proyecto de erradicación de la mosca de la fruta “tiene abundantes reservas acuíferas subterráneas, lo que la convierte en una zona promisoria para la producción de frutas tropicales con elevada demanda en el mercado mundial”, según añade el informe del IICA.
ABRE PUERTAS AL COMERCIO
El especialista del IICA, Livio Sáenz, consideró que el manejo cuarentenario de la mosca en la zona de influencia del proyecto, es decir donde se aplican medidas de control, será relativamente fácil, “puesto que se trata de establecer controles en los dos únicos caminos de acceso” que existen en la región.
Los tratamientos de cuarentena son aquellos que exigen los países importadores, en este caso de productos vegetales, obligando a que los países exportadores los apliquen en aquellos productos infectados por plagas cuya introducción quieren evitar.
La declaración de zona libre de mosca de la fruta elimina automáticamente las barreras cuarentenarias impuestas, en este caso, por el mercado de los Estados Unidos, con el que Nicaragua tiene en vigencia un Tratado de Libre Comercio (DR-Cafta).